arqueología

El templo dedicado a Isis en Baelo Claudia

A comienzos del siglo I dC proliferaron los cultos orientales a lo largo el imperio romano y uno de ellos fue el culto a la diosa egipcia Isis.  Se trata de un culto mistérico cuyas celebraciones estaban reservadas a los iniciados, para ser uno de ellos antes había que pasar una serie de ritos.  En la mitología egipcia, Isis era la esposa de Osiris, vencedores de los poderes nocturnos.  Fue muy venerada en el mundo clásico por considerarla el Origen de la Mujer Universal y diosa de todos los dioses.


El templo dedicado a la diosa Isis en Baelo Claudia se encuentra localizado en una zona periférica, en la zona nordeste del foro, a un lado del Capitolium.  Fue construido en la década de 80 en el siglo I dC.

El templo es rectangular, mide 29,85 x 17,70 metros.  Está rodeado por un muro que lo aislaba completamente del exterior.  Al templo se accedía por una escalinata que terminaba en una gran puerta doble.  Estaba dividido en dos espacios: uno público destinado a trabajos hogareños y otro con una serie de habitaciones.  Ambos estaban separados por un períbolo.  En esta segunda zona es donde estaba la cella que era el lugar donde se encontraba la divinidad.  En la parte delantera del podium había varios elementos relacionados con el ritual como un altar, hogar, pilón para abluciones, pozo con escalera para sumergirse completamente, todos ellos elementos relacionados con los ritos de fuego y agua que iban purificando al devoto.  A la cella se accedía subiendo ocho escalones.







Durante las excavaciones aparecieron dos inscripciones dedicadas a Isis, en el pavimento del podium.  El nombre de la diosa aparece sobre dos siluetas de pies grabadas en la piedra, la inscripción reza: ISIDI.DO[MINAE] L.VECILI[VS---] L.A. V [.S] , es decir, "A Isis soberana, Lucio Vecilio cumplió con agrado su voto".  Se trata de dos placas votivas de mármol, una más pequeña que la otra, fechadas en el siglo IIdC.  Las dos aparecieron en el primer escalón de dicho podium.  En ellas aparecen los pies del oferente, uno de ellos más adelantado que el otro.




El templo además contaba con habitaciones destinadas a uso doméstico de los sacerdotes y un lugar para la presentación de los nuevos iniciados y para la realización de los ritos de entrada en la congregación.  Otras dos habitaciones estarían destinadas a diferentes funciones domésticas para los sacerdotes.  En la habitación dedicada a las iniciaciones se puede observar un espacio rectangular limitado por 4 columnas con capiteles corintios que soportaban un techo de azulejos y planchas de plomo, el centro está abierto al aire.  En este lugar se ha encontrado un espacio cuadrado con zócalo que se ha relacionado con un ritual astral dedicado a la diosa Isis.  A unos pocos metros de este elemento, en la misma habitación, hay una pequeña cámara abovedada de un metro aproximadamente,  a la que se accede por dos escalones realizados en piedra blanca, esta estaba dedicada a los ritos de incubación y purificación, en ella el aspirante pasaba la noche, tras diez días de ayuno, allí recibía la visita de los dioses y era donde Isis se comunicaba directamente con el seguidor susurrándole los secretos que además no podía contar a nadie.


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