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29 jun 2025

¿Podía un hombre libre convertirse en esclavo en la antigua Roma?


¿Nunca os lo habéis preguntado?  ¿Podía un romano libre convertirse en esclavo?  

La respuesta es complicada. Sabemos que hubo casos en los que sí, que una persona libre fue vendida como esclava.  Tres podían ser los casos:

- Por engaño

- Por castigo

- Por necesidad extrema

Aunque las leyes romanas intentaban proteger a los ciudadanos libres, no siempre funcionaba eficazmente y en la práctica las cosas eran muy diferentes.



Casos llamativos fueron, por ejemplo el de San Patricio (siglo V d. C.). Patricius era un joven britano libre capturado por piratas irlandeses y vendido como esclavo en Irlanda.  Su caso no era el único.  Los piratas campaban a sus anchas por los mares y estos hacían incursiones a las poblaciones portuarias, además de atacar a los barcos en alta mar. 

Conocemos, por ejemplo, del caso de Julio César, que cuando era joven fue capturado por piratas cilicios cerca de la isla de Farmacusa (mar Egeo).  Los piratas desconocían su identidad por lo que no sabían era un noble importante.  Lo mantuvieron cautivo 38 días y pidieron por él un rescate.  No llegó a ser vendido como esclavo, pero ese era el destino habitual en este tipo de casos.  Tras su liberación, César los persiguió, capturó y crucificó, cumpliendo lao que les había prometido en broma mientras estaba cautivo.  Puedes leer su historia completa en Plutarco, Vida de César.

Otro ejemplo es el de Publius Rutilius Rufus.  La historia de este personaje nos la cuenta Floro en su Epitome (2, 4, 7) y Apiano en Guerras Civiles (1, 28).  Rufus fue cónsul en el 105 a. C. Fue víctima de una persecución política y enviado al exilio.  En Asia, fue capturado por los piratas, que lo vendieron como esclavo.  Fue comprado por un ciudadano romano que reconoció su estatus y lo liberó.


Otro motivo por el que un libre podía ser vendido como esclavo era cuando se trataba de un fraude y sabemos que Adriano emitió edictos para castigar a los que vendían personas libres como esclavos, lo que indica que se trataba de un problema real. Se documentan casos en el Digesto de Justiniano como el de Lucius Ritius, libre que fue vendido por tal Saeius como esclavo, y luego reclamó su libertad.  La referencia está en el Digesto 40.12.23, donde se indica que si alguien libre era vendido como esclavo, podía reclamar su estatus y el vendedor sería castigado.

Casos de ventas de libres se documentan en el teatro.  Obviamente no son fuentes históricas como tales, pero las obras de teatro eran un termómetro de la época en la que eran escritas, puesto que reflejaban aquellos temas que preocupaba a los espectadores y realidades sociales conocidas.  Así, en la obra de Plauto, Los Cautivos, se plantea la historia de un joven libre que acaba esclavizado por error.

Un hombre libre también podía ser esclavizado por deudas o como castigo.  La nexum o esclavitud por deudas fue abolida en la República tardía. Esta permitía que un ciudadano libre quedara en servidumbre temporal.  Hay autores como Livio (Ab urbe condita II) que relatan casos de ciudadanos empobrecidos que acababan vendido ilegalmente por acreedores abusivos.  Como el de un veterano romano que, tras no poder pagar sus deudas, fue retenido y humillado como si fuera esclavo.


El último caso es el de los niños libres que eran vendidos por sus padres.  Aunque estaba prohibido, se sabe que durante épocas de crisis, había padres desesperados que vendían a sus hijos.  Algunos casos aparecen comentados en textos legales y de juristas como Ulpiano. Hay ejemplos epigráficos, pocos, pero los hay, aunque están envueltos en una ambigüedad jurídica.  Algunas lo indican de forma indirecta o se puede entender por contexto.

Tenemos el ejemplo de Marcus Aurelius Felix (AE 1998, 116) encontrada en el santuario de Leukios Basielus (Polonia) datada entre los siglos II-III d. C.  Felix, un antiguo esclavo dedica una inscripción al dios Leukios Basileus, agradeciendo haber recuperado su liberta.  En ella se identifica como libertus qui in pueritia sua a pertentibus suis venditus est (liberto que en su infancia fue vendido por sus padres).  Hay casos de niños muertos como esclavos pero que tienen el tria nomina lo que sugiere que debieron nacer libres y luego fueron esclavizados, ¿vendidos? ¿capturados? Como es el caso de Gaius Iulius Felix (CIL VIII, 27544) muerto a los 10 años, identificado como servus, pero con nomenclatura de ciudadano.  




También existen los casos de etiquetas halladas en mercados o puertos como el de Delos o Pompeya  que describen a niños a la venta con indicios de origen no esclavo puesto que no aparecen natus servus o un patronímico de dueño.  

Juristas como Ulpiano y Paulo (Digesto) citan casos de inscripciones de manumisiones en los que el origen libre del esclavo manumitido fue reclamado y confirmado.  Algunas inscripciones de tabellae patronatus aluden a libertos que proclamaron haber sido vendidos siendo libres, lo que a veces motivó la devolución de la libertad (Digesto 10, 12, 23).

Para saber más:

BRADLEY, K. (1994) Slavery and Society at Rome, Cabridge University Press.

MACMULLEN, R. (1981) "Free at Last! The impact of Manumission on Roman Freedmen",  Historia: Zeitschrift für Alte Geschichte, vol. 30, No. 3

GEORGE, M. (2011) Roman Slavery and Roman material culture, University of Toronto Press. 






12 oct 2019

Empecemos a llamar las cosas por su nombre I: Siervo, no esclavo

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Voy a comenzar una sección nueva en el blog que llamaré "Empecemos a llamar las cosas por su nombre" o lo que es es lo mismo "Al César lo que es del César".  

Resulta que hay un montón de palabras que vienen de la antigüedad y que desde siempre se ha hecho un mal uso de ellas, así que se han fosilizado en nuestra lengua.  Estas palabras en su momento no tendrían ningún sentido porque no existían

El problema de estas palabras, además de que en su contexto original se desconocían, es que le damos un valor no real y las desvirtuamos y es una pena que teniendo una palabra que se acerca mucho más a la original la olvidemos.

La primera palabra para esta lista de "no traduzcas si no hace falta" o "tenemos una palabra mucho mejor que la que usamos" es:

ESCLAVO

Veamos qué es un esclavo:

La palabra, efectivamente deriva del latín sclavus, pero ¡ojo! viene del griego bizantino σκλάβος que a su vez deriva de σκλαβηνός que es propiamente "eslavo". Este era el nombre que se daba así mismos el pueblo eslavo, un pueblo que fue esclavo  (ahora sí está bien utilizarloesclavizado en el oriente medieval.

¡¡ORIENTE MEDIEVAL!! 

Es decir, que un romano no tenía ni idea de lo que era un esclavo.

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¿Entonces como llamaba un romano de la antigüedad a las personas que tenía obligadas a trabajar a su servicio y que eran de su propiedad?

¡¡SIERVO!!

Siervo, de la palabra latina servus.  

¿Qué diferencia hay entre un siervo y un esclavo?

La diferencia se la debemos al mundo medieval.  En la actualidad se considera que un siervo era la persona que recibía una vivienda y tierra para trabajar por parte de un señor feudal.  Es importante tener en cuenta que esta clase de persona era un hombre libre.  El esclavo en cambio era propiedad de su amo, pudiendo tratarlo como si fuese un objeto o un animal de su casa.  Podía venderlo, regalarlo, intercambiarlo o alquilarlo.

Pero como decía: ¡¡¡EN LA EDAD MEDIA!!!

Por lo tanto no es correcto hablar de esclavos en Roma, pero si de siervos, aunque (como muchas palabras) con el tiempo evolucionaron y cambió su significado.


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Es importante, para entender la antigüedad, contextualizar y eso es imposible si utilizamos palabras desvirtuadas con el tiempo. Columela, autor del siglo I d. C. que trataba el tema de los servi (plural de servus), nunca hablaría de esclavos en su obra De re rustica  De arboribus, simplemente porque era una palabra inexistente.

Así que a partir de ahora deberíamos hablar de SIERVOS en la antigua Roma y no de ESCLAVOS



12 nov 2016

¿Dónde se dice que las pirámides las construyeron esclavos?



De sobras es ya sabido, a estas alturas, que las pirámides no fueron construidas por esclavos, sino por trabajadores pagados por el rey mediante alimentos, ropa y otros avituallamientos necesarios para la vida, incluso en algún caso para la muerte.

Pero, entonces... ¿de dónde surgió la idea de que las pirámides las construyeron esclavos?

Podríamos pensar que, puesto que esclavos, hebreos y éxodo van de la misma mano... sería La Biblia donde se menciona el hecho, pero no es cierto, aunque sí se puede leer acerca del trabajo esclavo de este pueblo en Egipto, no específicamente se hace referencia a las pirámides.  Así leemos: 

"Se alzó el Egipto un nuevo rey, que nada sabía de José; y que dijo a su pueblo: 'Mirad, los israelitas son un pueblo más numeroso y fuerte que nosotros.  Tomemos precauciones contra él para que no siga multiplicándose, no sea que en caso de guerra se una también él a nuestros enemigos para luchar contra nosotros y salir del país.'
Le impusieron pues, capataces para aplastarlos bajo el peso de duros trabajos; y así edificaron para Faraón las ciudades de depósito: Pitom y Ramsés.  
Pero cuanto más les oprimían, tanto más crecían y se multiplicaban, de modo que los egipcios llegaron a temer a los israelitas.  Y redujeron a cruel servidumbre a los israelitas, les amargaron la vida con rudos trabajos de arcilla y ladrillos, con toda suerte de labores del campo y toda clase de servidumbre que les imponían por crueldad." (Éxodo 1, 1-ss.)

Además, sabemos por los cruzados y otros viajeros que marchaban a Tierra Santa durante la lucha contra "el infiel" en el siglo XI y sucesivos,  que las pirámides eran consideradas como "los graneros de José".  Leemos de nuevo en La Biblia (Génesis 41, 46-ss.):

"Tenía José treinta años cuando compareció ante Faraón, rey de Egipto, y salió José de delante de Faraón, y recorrió  todo Egipto.  La tierra produjo con profusión durante los siete años de abundancia y él hizo acopio de todos los víveres de los siete años en que hubo hartura en Egipto poniendo en cada ciudad los víveres de la campiña circundante.  José recolectó grano como la arena del mar, una enormidad, hasta tener que desistir de contar porque era innumerable.
[...]
Concluyeron los siete años de hartura que hubo en Egipto, y empezaron a llegar los siete años de hambre como había predicho José.  Hubo hambre en todas la regiones; pero en todo Egipto había pan.  Toda la tierra de Egipto sintió también hambre, y el pueblo clamó a Faraón pidiendo pan.  Y dijo Faraón a todo Egipto: "Id a José: haced lo que él os diga." - El hambre cundió por toda la faz de la tierra.- Entonces José sacó todas las existencias y abasteció de grano a Egipto.  Arreciaba el hambre en Egipto; de todos los países venían también a Egipto para proveerse comprando grano a José, porque el hambre cundía por toda la tierra".

Es fácil suponer la relación de ideas que hubo entre la cantidad de grano acumulado por José y los enormes edificios, pero a los Cruzados nunca se les pasó por la cabeza que las pirámides fuesen por hebreos y por lo tanto, y menos aún, que fuese el pueblo de Dios esclavizado.



Entonces... ¿de dónde surgió la idea de que las pirámides las construyeron esclavos?

La primera mención a esclavos como constructores de pirámides se la debemos a Heródoto, un griego del siglo V a.C., historiador y geógrafo, que nos dice en su "Historia" Libro II, 

"Pues bien, hasta el reinado de Rampsinito hubo en Egipto, al decir de los sacerdotes, una estricta legalidad y el país gozó de gran prosperidad, pero Queóps, que reinó tras él, sumió a sus habitantes en una completa miseria.  Primeramente cerró todos los santuarios, impidiéndoles ofrecer sacrificios, y, luego, ordenó a todos los egipcios que trabajasen para él. En este sentido, a unos se les encomendó la tarea de arrastrar bloques de piedra, desde las canteras existentes en la cordillera arábiga, hasta el Nilo y a otros les ordenó hacerse cargo de los bloques, una vez transportados en embarcaciones a la otra orilla del río, y arrastrarlos hasta la cordillera llamada líbica. Trabajaban permanentemente en turnos de cien mil hombres, a razón de tres meses cada tumo. Asimismo, el pueblo estuvo, por espacio de diez años, penosamente empeñado en la construcción de la calzada por la que arrastraban los bloques de piedra, una obra que, en mi opinión, no es muy inferior a la pirámide." 
[...]
Diez fueron, como digo, los años que se emplearon en la construcción de esa calzada y de las cámaras subterráneas de la colina sobre la que se alzan las pirámides, cámaras que, para que le sirvieran de sepultura, Quéops se hizo construir en una isla. Por su parte, en la construcción de la pirámide propiamente dicha se emplearon veinte años. [...] está hecha de bloques de piedra pulimentada, y perfectamente ensamblada."

Heródoto tampoco habla de esclavos, aunque el rey si ordenó la construcción de su complejo funerario, pero se pagó a los trabajadores como leemos un poco más adelante en el texto:

"En la pirámide consta, en caracteres egipcios, lo que se gastó en rábanos, cebollas y ajos para los obreros. Y si recuerdo bien lo que me dijo el intérprete que me leía los signos, el importe ascendía a mil seis cientos talentos de plata."

Mil seiscientos talentos de plata equivaldría a 41.472 kg de esa moneda en medida actual.  Podemos considerarlo poco o mucho debido al trabajo que se realizaba, pero los constructores no eran esclavos puesto que se les pagaba (y así se consideraba) por su trabajo.



Quizás la tercera cita, la siguiente en cronología que habla del tema, será la que diga que fueron los famosos esclavos los constructores de tan increíbles obras arquitectónicas.  Vamos a ver que nos cuenta Diodoro Sículo, historiador griego del siglo I aC.:

"Convertido en el octavo rey Quemis de Menfis, gobernó cincuenta años y construyó la mayor de las tres pirámides, enumeradas entre las siete obras maravillosas. [...] Trescientos sesenta mil hombres, como afirman, se ocuparon de los cometidos de las obras y toda la construcción alcanzó su culminación con dificultad pasados veinte años.
Fallecido ese rey, heredó el gobierno su hermano Cefrén y gobernó cincuenta y seis años. [...] construyó la segunda pirámide, muy semejante a la antes citada por la manufactura de su técnica pero muy inferior en tamaño, está escrita sobre la mayor la cantidad de riquezas gastadas, pues se informa mediante una inscripción que se emplearon más de mil seiscientos talentos en verduras y rábanos para los obreros".

Así que de nuevo tenemos la palabra "obrero" y aparece el pago por su trabajo.  Más adelante si que leemos algo sobre el trato que tuvieron estos trabajadores:

"Pero resultó que, de los reyes que se construyeron esas tumbas, ninguno fue enterrado en las pirámides: el pueblo, por el sufrimiento de los trabajos y por haber realizado esos reyes muchas cosas crueles y violentas, tenía gran odio a los culpables y amenazaba con despedazar sus cuerpos y con lanzarlos con ignominia fuera de las tumbas; y, por ello, agonizando, cada uno encargó a sus íntimos enterrar su cuerpo en un lugar no señalado y en secreto".

Así que eran algo déspotas, explotadores y mezquinos, pero de ahí a entenderlo como trabajo esclavo, látigos incluidos...  Seguimos leyendo sobre la tercera de las pirámides y su rey:

"Después de ellos, fue rey Micerino, al cual algunos denominan Menquerino, que era hijo del que hizo la primera pirámide. Pero, habiendo empezado ése a construir la tercera, falleció antes de alcanzar su culminación toda la obra. [...] afirman que éste, aborreciendo la crueldad de los reyes anteriores, deseó una vida honrada y beneficiosa para los gobernados y hacía continuamente muchas otras cosas por las cuales era muy posible propiciarse la benevolencia del pueblo para con él y gastaba multitud de riquezas en las audiencias, dando regalos a las gentes honradas que consideraba que no habían sido tratadas adecuadamente en los juicios.

Entonces... ¿de dónde surgió la idea de que las pirámides las construyeron esclavos?  Habrá que seguir indagando...

Fuentes:
Heródoto, Libro II, ed. Gredos.
Diodoro Sículo, Biblioteca Histórica 1, ed. Gredos
La Biblia de Jerusalén
"Asterix y Cleopatra" para las imágenes.