Odiseo, Nausicaa y las chicas del bikini de Armerina.

"Cuando todas llegaron al cauce muy hermoso del río, donde estaban los lavaderos perennes -en  canti dad el agua bella manaba para lavar hasta la ropa más sucia-, allí desuncieron ellas las muías del carro, y las arrearon por la orilla del presuroso río a fin de que pacieran la hierba dulce como la miel. Sacaron ellas con sus manos los vestidos del carro y los metieron en el agua oscura, y allí los pisoteaban en las piletas, compitiendo en rapidez. Luego, cuando hubieron la vado y limpiado toda la suciedad, extendieron las te las en ringlera a lo largo de la orilla marina, allí justa mente donde frotándolos lava el mar los guijarros de la costa.

Ellas se bañaron y se ungieron suavemente con acei te y después tom aron su comida, mientras espera ban a que se secaran los vestidos a los rayos del sol. Cuando ya se hubieron saciado de alimento las sier- vas y la princesa, entonces se pusieron a jugar a la pelota dejando a un lado sus velos.

Entre ellas Nausicaa de blancos brazos dirigía el cántico. Cual avanza la flechera Ártemis a través delos montes, o por el muy alto Taigeto o por el Enm an to, deleitándose con sus cabras y las ciervas veloces, y a su lado las Ninfas agrestes, hijas de Zeus portador de la égida, juegan, mientras se alegra en su ánimo Leto, y sobre todas ella destaca en la cabeza y la frente, y re sulta fácil de distinguir, aun siendo todas hermosas, así entre sus sirvientas resaltaba la joven doncella.

Mas cuando ya iba a volverse de nuevo a su casa, tras uncir las muías y doblar los hermosos vestidos, entonces de nuevo otro plan decidió la diosa de los glaucos ojos, Atenea, a fin de que Odiseo despertara y viera a la joven de hermosa mirada, que le conduciría a la ciudad de los feacios. Entonces arrojó la pelota a una criada la princesa, pero no acertó a la sirvienta, y la hundió en un hondo remolino. Las otras dieron un fuerte chillido, y se despertó el divino Odiseo."


Este pasaje de la "Odisea" siempre que lo leo me recuerda el bello mosaico de la Villa romana del Casale, de Piazza Armerina (Sicilia), llamado popularmente como "Las chicas en bikini" datado en el siglo III dC.

Texto: "Odisea" de Homero, traducción de Carlos García Cual para Alianza editorial.
Foto: https://www.unas1.com/fr/bikinis-online-lenceria-online-moda-blog/17_bikini-bandeau-top-sin-tirantes-apuesta-por-s.html

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