Arte

La Odisea de Marc Chagall


Marc Chagall (1887-1985) iluminó, en 1974,  La Odisea de Homero con una serie de litografías imaginativas, coloridas a la vez que ingenuas, en las que hasta las escenas más crudas con violencia son minimizadas por el pintor.  ¡Una verdadera maravilla!




Canto I.  La asamblea de los dioses.


Desde el Canto I Atenea interviene en la historia, primero exhortando a Telémaco para que busque a su padre que después de reunirse con el pueblo de Ítaca (Canto II) viaja a la isla de Pilos para encontrarse con el rey Néstor (Canto III), que no le da noticias sobre Odiseo.  En el canto IV por fin, en Esparta, conoce el paradero de su padre que lleva muchos años retenido por la ninfa Calipso que quiere casarse con él.

Canto II - Atenea guía la nave de Telémaco.



Canto III - Sacrificio en honor de Atenea.


Canto IV - Fiesta en el palacio de Menelao (Esparta).


El regreso de Odiseo (Ulises en latín) se inicia en el canto V y llega hasta el XII.  Calipso amaba a Odiseo pero no era mutuo el amor.  Finalmente a petición de Hermes, la ninfa deja partir a Odiseo para que pueda regresar a su patria, Ítaca, junto a su esposa Penélope.


Canto V - Proteo

Poseidón, dios del mar y enemigo de Odiseo hace naufragar la nave , pero el protagonista protegido por Atenea llega al país de los feacios encontrándose allí con Nausicaa, hija del rey Alcinoo (Canto VI).  En el palacio de Alcinoo (Canto VII) es atendido por una esclava e invitado al banquete que se celebra en su honor.


Canto VI - Odiseo frente a Nausícaa


Canto VI - Las lamentaciones de Odiseo


Canto VII - Odiseo en el palacio de Alcinoo




En el Canto VIII, Homero narra los juegos en honor de Odiseo, durante la celebración del banquete el aedo Demódoco relata la historia de los amores adúlteros entre Ares y Afrodita que despertaron la cólera de Hefesto, el marido burlado.  Cuando Demódoco narra cómo los aqueos salen del caballo de Troya y destruyen la ciudad, Odiseo llora.

 Canto VIII- Ares y Afrodita

Odiseo, después de la petición de Alcínoo, revela finalmente su identidad (Canto IX): "Soy Odiseo Laertida, harto conocido de los hombres por mis astucias"


Canto IX - "yo soy odiseo"

A partir de este canto, y hasta el canto XII, que es cuando se narra su llegada a Ítaca, pasará por varios contratiempos: el encuentro con Polifemo, en el país de los Cíclopes.  El paso por la isla de Eolo (Canto X) donde los compañeros de Odiseo no pueden resistir la curiosidad y abren el saco que Eolo les había regalado pensando que era un tesoro y los vientos que contenían se escapan y hacen más largo el periplo de vuelta a casa.  Primero paran en la isla de Lestrigones y luego en la isla de Eea donde Circe convierte a parte de los hombres en cerdos y Odiseo se salva gracias a Hermes, pero Odiseo tiene que compartir lecho con Circe, al cabo de un año Odiseo suplica a Circe que le deje marchar, Circe acepta si este baja al Hades.  Es allí se encuentra con el alma de Elpénor (Canto XI), y con otros compañeros de armas en Troya: Titio, Sísifo.

Polifemo


Canto X - La isla de Eolo


Circe


Canto XI - El alma de Elpénor

Titio


  Sísifo


Por fin marcha de la isla de Eea y por el camino se encuentra con las sirenas.  Tras escapar de Escila y Caribdis llegan hasta la isla de Helios, dios del Sol.  Al salir de nuevo a navegar camino a Ítaca Zeus castiga a Odiseo con una gran tempestad que hace zozobrar la nave y solo Odiseo se salva.  Logra llegar a Ogigia, la isla de Calipso.



 Canto XII - Odiseo y las sirenas


Odiseo atrapado por las olas


 Canto XIII - Odiseo en el palacio de Alcínoo



Canto XIII - Odiseo disfrazado de mendigo.


En el Canto XIV Odiseo se encuentra con Eumeo, el fiel porquerizo que cuida su hacienda, que recibe a Odiseo sin saber quién es.  


Canto XIV - Encuentro de Odiseo con Eumeo

Mientras tanto, Telémaco, que aún se encuentra en Esparta, vuelve a tener la visita de la diosa Atena que le aconseja regresar a Ítaca donde le tienen preparada una emboscada los pretendientes de su madre y al trono de Ítaca (Canto XV).


Canto XV - Atenea y Telémaco


En el Canto XVI  el “prudente Telémaco” y su padre Odiseo se encuentran, antes Atenea le devuelve mágicamente su verdadera presencia y juventud que le había quitado cuando lo transformó en anciano mendigo (Canto XVII).


Canto XVI - Odiseo se da a conocer.


Todo está preparado para el festín de los pretendientes, donde Penélope deberá elegir a su futuro marido  presionada por los hombres que esperan su decisión (Canto XVII).


 Canto XVII - Los preparativos para el festín de los pretendientes


Odiseo acompañado de Eumeo llega a su mansión para enfrentarse a los pretendientes, sin quitarse el disfraz de mendigo.  Allí es desafiado por Iro, pordiosero que frecuentaba el palacio, Odiseo lo derrota fácilmente (Canto XVIII).


Canto XVIII - Combate entre Odiseo y el mendigo Iros.


La nodriza de Odiseo, la esclava Euriclea, lo reconoce al momento cuando le lava los pies y ve en ellos la cicatriz dejada por un jabalí cuando cazaba en el monte Parnaso.  Pero Odiseo aun no quiere revelar su identidad y le pide a Euriclea que guarde el secreto.  Tiene un plan para vengarse. (Canto XIX).

 Canto XIX - Odiseo y Euriclea


Odiseo no puede dormir planificando la muerte de los pretendientes, Atenea le ayuda a conciliar el sueño, mientras el amigo adivino de Telémaco, Teoclímeno, predice el fatal final de los pretendientes, pero estos no le hacen caso.


Canto XX - Atenea ayuda a Odiseo a conciliar el sueño

En el Canto XXI  tiene lugar la última escena de los pretendientes y Penélope que les anuncia su decisión: contraerá matrimonio con aquél que consiga tensar el arco de Odiseo y hacer pasar la flecha por los ojos de doce hachas alineadas.  Es el momento en que Odiseo revela su identidad a Eumeo.  El rey de Ítaca, de incógnito, también se ofrece a tensar su propio arco entre las burlas de los pretendientes.  A una seña suya los sirvientes cierran las puertas y resguardan a las mujeres.



 Canto XXI - Penelope con el arco de Odiseo


Canto XXI - El arco de Odiseo

Una vez tensado el arco dispara la flecha que atraviesa las doce hachas.

En el canto XVII Odiseo mata a los pretendientes, primero Antinoo el más soberbio de todos.

Canto XX - La matanza de los pretendientes

Los cadáveres son enterrados y el palacio purificado con azufre.  El Canto XXIII comienza con la celebración de una gran fiesta, donde todos visten sus mejores galas.  Odiseo, rejuvenecido por Atenea, se presenta ante su esposa Penelope que duda de su identidad, Odiseo le describe el lecho conyugal, construido sobre un tronco de olivo, cosa que solamente conocían los dos y convencida de que que es su marido abraza a su esposo que le cuenta sus aventuras.


Canto XXIII - La fiesta y La cama de Odiseo

Odiseo y Penelope

En el canto XXIV las almas de los pretendientes descienden al Hades donde relatan su suerte a los antiguos compañeros de Odiseo, entre los que están Aquiles y Agamenon.  Mientras Odiseo, con Telémaco y sus servidores se dirigen a los predios de su padre Laertes.  

Canto XXIV - En el Hades



La paz recobrada








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