arqueología

El santuario de Ayia Irini - Chipre


Es difícil después de leer el libro  de Vassos Karageorghis sobre Chipre no sentirse fascinada por esta isla y su historia más antigua.  Después de haber hecho una lectura rápida, si tuviese que calificar a los chipriotas protohistóricos con un adjetivo los tildaría de "esponjas" por su gran capacidad de absorción de todo aquello que les rodeaba, ya fuese egipcio, griego, próximo oriental, etrusco, fenicio....

Pero en esta entrada no voy a hablar del libro, sino de uno de los santuarios más fascinantes, para mi, de la isla. Se trata de Ayia Irini.




Ayia Irini fue excavado en 1929 por una misión arqueológica sueca patrocinada por el cónsul sueco Pierides Louki Z y dirigida por Einar Gjerstad . Este lugar se utilizó para culto desde el bronce tardío (1600-1450 aC) hasta el 500 aC sufriendo remodelaciones estructurales durante el tiempo que fue utilizado.



Santuario rural heredero de uno anterior fechado en el bronce tardío y erigido a comienzos del período chiprogeométrico. Tenía dos partes reseñalables, por un lado un témenos (espacio de terreno reservado para la adoración de los dioses) con un períbolo (un cercado vegetal, en este caso de árboles), es decir, que no tenía una estructura física destacable. Es ya en el chiprogeométrico III (950/900-750 aC) cuando aparece un altar monolítico en el centro del témenos. Sobre él un símbolo del culto con forma de piedra ovalada (betilo). Había dos pequeñas cámaras rectangulares que se ha creído que era un recinto para los árboles sagrados. Alrededor del altar había dos cobertizos creándose de este modo dos espacios, apareciendo así un patio interior.


Al dios que se le rendía culto en este espacio se le dejaban ofrendas de figuritas humanas de terracota (arcilla modelada y cocida).  Son de varios tamaños y estaban colocadas en fila alrededor del altar.  Hay representaciones tanto de guerreros como de oferentes.  De varios tamaños.  Las más grandes están huecas, en algunos casos son de tamaño mayor que el natural y constan de varias piezas ensambladas.  Las más grandes serían ofrendas de los miembros  más ricos de la comunidad, y la más pequeñas, realizadas con la  sencilla técnica denominada del "muñeco de nieve", de la gente menos pudiente.  En total se han encontrado unas 2.000 estatuillas.



El dios adorado en Ayia Irini estaba relacionado con la fertilidad. Además de las citadas estatuillas humanas se han encontrado gran cantidad de terracotas de toros (símbolo de la fertilidad) también como ofrendas votivas, centauros y minotauros (demonios que acompañaban a la deidad). Además había estatuillas antropomorfas de terracota con máscaras de toro que podrían representar a los sacerdotes oficiantes.  



El dios venerado estaba también relacionado con la guerra. Entre las estatuillas y estatuas votivas hay de hombres armados con yelmo, escudo y daga, además de cuádrigas de guerra.



Yo destacaría una de las figuras, con rasgos africanos y que lleva en su mano el símbolo egipcio de la vida, el anj.



Fotos del Museo Väldsultur de Estocolmo, más aquí.

About María Engracia Muñoz-Santos

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