Historia Antigua

La reconstrucción de una historia a partir de los textos clásicos: el caballo de Troya

Esta entrada se la dedico a Fernando Plans de Blog de Filología Clásica que fue quien colgó la foto que la ilustra  y en cuanto la vi supe que tenía que escribir algo sobre el famoso Caballo de Troya.


El Vaso de Mykonos, fechado hacia el 670 a.C.
(la foto se la he copiado a Fernando que se la había copiado a @MariaSuu)


¿Quién no conoce el famoso Caballo de Troya?  Un enorme caballo de madera, utilizado como estratagema en la guerra (del mismo nombre), por parte de los griegos para introducirse dentro de las murallas de la ciudad de Troya.  

Gracias a la película "Troya"  creemos que es en la "Iliada" donde Homero nos relata la estrategia (¡Oh! ¡gran error!), no es así porque en este relato no aparece el caballo en ningún momento.  Pero siguiendo otros textos podemos reconstruir los hechos (cuales CSI) para conocer que ocurrió con el famoso artilugio.

Los antecedentes son los siguientes, muy a grandes rasgos: la bellísima Helena de Esparta estaba casada con Menelao, hermano de Agamenón que era rey de Micenas.  Paris y su hermano Héctor, príncipes de Troya (su nombre original era Ilion), hijos del rey Príamo, llegan a Esparta y debido a un ardid de la diosa Afrodita y del propio Paris (esta es otra historia que contar otro día), Helena se enamora locamente de Paris.  Paris y Helena huyen de Esparta como tortolitos y, regresando a Ilion.  Entonces Menelao acude a pedir ayuda a sus aliados: los griegos, y así juntos poder recuperar a su esposa de los brazos de Paris.  Es así como comienza la famosa GUERRA DE TROYA.  Lo que en realidad fue una guerra entre Oriente y Occidente tan de moda últimamente y que está en boca de los periodistas participantes en debates televisivos. 

La guerra fue muy dura y larga y los griegos, temiendo morir y no poder volver nunca más a sus patrias si seguían por aquel camino deciden cambiar su estrategia, y su suerte de paso, y ganar la guerra: construyen un caballo gigante, dentro irían escondidos los mejores guerreros (unos dicen que 50, otros que 3000), claro que los troyanos no sabían nada (aunque algunos como Casandra, algo se olían). Y como si fuese una ofrenda a los dioses por permitir su regreso al hogar, dando gracias por ello, lo dejaron a la vista de los troyanos y ellos fingieron marcharse y volver a casa.  Los troyanos, muy píos ellos, pensando que era lo que no era, decidieron introducirlo en su ciudad para encargarse de donarlo ellos mismos a los dioses en el templo.  Por la noche, mientras todos dormían, los guerreros griegos salieron de las entrañas de la mentira y tomaron la ciudad de Ilion.

Esta es la historia que conocemos, pero imaginad que no tuviésemos ni idea de la misma.... ¿cómo podemos nosotros reconstruir la aventura del caballo?  Acudiendo a las fuentes clásicas, por supuesto, aquí vamos a leer unas pocas sobre esta historia. 

Para saber un poco sobre el plan del bando griego:

El hijo de Laertes, gracias a su sagacidad, supo entreverla y, en respuesta, proclamó estas palabras:
«Amigo mío, del todo honrado por los dioses celestiales, si en verdad les está destinado a los aqueos, hábiles guerreros, conquistar la ciudad de Príamo mediante ardides, tras construir un caballo, de buena gana subiremos los proceres a ese escondite; las tropas, por su parte, con las naves han de marchar lejos de aquí, a Ténedos, no sin antes incendiar todos sus tiendas, a fin de que los troyanos, al observarlo desde su villa, se dispersen por la llanura, ya sin temores.  Quinto de Esmirna "Posthoméricas" XII, 22.

Podemos saber qué era el Caballo y quien lo construyó, nos cuenta esta fuente escrita por parte de los griegos:

Más tarde planeó la construcción de un caballo de madera y se lo encargó a Epeo, que era arquitecto. Éste cortó troncos en el Ida y construyó un caballo hueco y abierto en los flancos. Odiseo persuadió a los cincuenta mejores o, según el autor de la Pequeña Ilíada, a tres mil, para que entrasen en él; y a los demás, para que al llegar la noche quemasen las tiendas y, retirándose a las cercanías de Ténedos, fondearan allí y regresaran a la noche siguiente.  Ellos obedecieron e introdujeron a los mejores en el caballo, después de confiar el mando a Odiseo y grabar la siguiente inscripción: «Los helenos en agradecimiento a Atenea por su regreso a la patria". Ellos mismos quemaron sus tiendas, y dejando a Sinón, que debía encender una antorcha como señal, se hicieron a la mar durante la noche y quedaron al pairo en las proximidades de Ténedos.  Apolodoro "Biblioteca" 5, 14.

Varios autores nos relatan el encuentro de los troyanos del caballo.  Primero leamos a Virgilio:


Los jefes de los dánaos, quebrantados al cabo por la guerra,
patente la repulsa de los hados -son ya tantos los años transcurridos-,
construyen con el arte divino de Palas un caballo del tamaño de un monte
y entrelazan de planchas de abeto su costado.
Fingen que es una ofrenda votiva por su vuelta. Y se va difundiendo ese rumor.
A escondidas encierran en sus flancos tenebrosos
la flor de sus intrépidos guerreros y llenan hasta el fondo
las enormes cavernas de su vientre de soldados armados.
A la vista de Troya esta la isla de Ténedos, sobrado conocida por la fama.
Abundaba en riquezas mientras estuvo en pie el reino de Priamo,
hoy solo una ensenada, fondeadero traidor para las naves.
Hasta allí se adelantan los dánaos y se ocultan en la playa desierta.
Virgilio "Eneida" II, 13.

Por parte de Quinto de Esmirna sabemos un poco más sobre este hallazgo:

Los troyanos atisbaron entonces, sobre las costas del Helesponto, el humo que aún se remontaba por el aire, mas no divisaban ya las naves que de la Hélade les habían traído la horrible aniquilación. Corrieron todos alborozados hacia las playas, revestidos con sus armas, pues todavía el miedo dominaba su corazón. Contemplaron el bien pulido caballo, y a su alrededor se plantaron asombrados, pues en verdad resultaba una gran obra.  Quinto de Esmirna, "Posthoméricas" XII, 355

Homero en la "Iliada" nos cuenta como siguió la historia:

Del caballo en la entraña escondidos, los otros en torno
se agrupaban de Ulises ya en medio de Troya; los teucros
por sí mismos lo habían arrastrado al alcázar y, erguido
en mitad, discutían a su pie y en confuso alboroto. 
Tres sentencias allí se escuchaban: romper con el bronce
implacable la hueca madera, llevarlo arrastrando
a la cima y dejarlo caer por las rocas, guardarlo
como ofrenda preciosa a los dioses. Y fue esta postrera
la que luego se había de cumplir, pues conforme al destino 
la ciudad debería perecer una vez que albergase
al caballo de tablas ingente en que estaban los dánaos
más ardidos tramando a los teucros matanza y ruina.
Homero "Iliada" VIII, 490.

Higino nos vuelve a contar toda la historia, con algunos detalles más, leemos:

1. No habiendo podido los aqueos tomar Troya a lo largo de diez años, Epeo —por consejo de Minerva— construyó un caballo de madera de admirable tamaño, y en él se encerraron Menelao, Ulises, Diomedes, Tesandro, Esténelo, Acamante, Toante, Macaón, Neoptólemo481. Y en el caballo escribieron: «Los dáñaos lo entregan como regalo a Minerva», y a su vez trasladaron el campamento a Ténedos.
2. Cuando los troyanos lo vieron, pensaron que los enemigos se habían marchado. Príamo ordenó que el caballo fuera llevado a la ciudadela de Minerva, y mandó que se celebrara una gran fiesta. La adivina Casandra gritó que había enemigos dentro, pero no se le concedió crédito.
3. Después de haberlo colocado en la ciudadela, llegada la noche, los troyanos se quedaron profundamente dormidos, extenuados por efecto del juego y del vino. Entonces los aqueos salieron del caballo, que había abierto Sinón, y mataron a los centinelas de las puertas. Dada una señal, recibieron a sus compañeros y tomaron Troya.  Higinio "Fabulas" 108.

Para saber cómo fue introducido en la ciudad podemos acudir a Virgilio de nuevo:

Abrimos una brecha en la muralla y allanamos los baluartes 
de la ciudad. Se entregaron todos a la tarea. Van calzando
los pies del caballo rodillos corredizos.
Y en torno de su cuello tienden sogas de cáñamo.
Remonta nuestros muros la máquina fatal preñada de guerreros.
Alrededor van niños y niñas entonando sacros cánticos.
Disfrutan tocando la maroma con sus manos. Ella, amenazadora, va subiendo
y se va deslizando hasta el mismo centro de la ciudad.
¡Oh, patria! ¡Oh, Ilion, morada de los dioses! ¡Oh, muralla dardania
afamada en la guerra! Cuatro veces se para en el mismo dintel
de la puerta el caballo y resuenan cuatro veces las armas de su vientre.
Con todo aun apremiamos aturdidos, ciegos de frenesí.
Y en nuestro sacro alcázar emplazamos el monstruo de desgracia.
También entonces Casandra abre sus labios anunciando los hados inminentes,
labios nunca creídos de los teucros por mandato de un dios.
Nosotros desdichados -aquel seria el ultimo día de nuestra vida- vamos
por la ciudad enguirnaldando los templos de los dioses. Virgilio "Eneida"  II, 233.


Hay que tener en cuenta que ninguno de los autores vivió la guerra en primera persona y que unos lo hicieron por parte de los troyanos y otros por parte de los griegos.  Las fechas:
  • La guerra de Troya - siglo XII a.C. (según Eratóstenes)
  • Homero vivió en el siglo VIII a.C., el primero que puso por escrito las obras "Odisea" e "Iliada" por escrito... ¡¡5 siglos después de que ocurriese!!
  • Apolodoro de Atenas vivió entre el 180 a.C. y el 119 a.C.
  • Publio VIRGILIO Maron - vivió entre el 70 a.C. y el 19 a.C.
  • Cayo Julio HIGINIO vivió entre el 64 a.C. y el 17 d.C.
  • Quinto de Esmirna vivió entre el siglo III y IV d.C.






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