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8 jun 2025

Los dioses griegos no son los romanos y hace mucho que lo sabemos

 



Hay tradiciones erróneas con las que es muy difícil terminar. Una de ellas, quizás una de las más arraigadas, está en la mitología. Siempre leemos que Zeus es Júpiter, Afrodita es Venus, Marte es Ares. La realidad es que los dioses griegos no son los romanos.

Aunque ya existían contactos culturales entre griegos y romanos desde el siglo VI a.C., fue el poeta romano Ennio (239–169 a.C.) quien popularizó por primera vez la idea de que los dioses romanos correspondían a los griegos, utilizando una fórmula que comparaba a los “Doce Dioses Mayores” de Roma con los del panteón olímpico griego. Ennio tradujo a los dioses griegos con nombres latinos en su obra Annales, ayudando a fijar esa equivalencia.

La principal razón por la que los romanos identificaron a sus dioses con los griegos (considerándolos los mismos con distintos nombres) fue una combinación de estrategias culturales, políticas y religiosas.

La primera fue la asimilación cultural, llamado sincretismo. Los romanos eran muy prácticos y absorbían elementos que les resultaban útiles de los pueblos con los que entraban en contacto. No solo los pueblos griegos, como es en este caso. También de egipcios, fenicios, etc.

La segunda, una necesidad de equivalencia teológica. Cuando entran en contacto con otros pueblos, necesitaban comprender y organizar los sistemas religiosos extranjeros. Así que se esfuerzan por establecer un lenguaje común.

La tercera, el control ideológico y político, lo que les lleva a una necesidad de unificar panteones, lo que facilitaba la tarea. Los romanos no destruían los templos de otros pueblos; eran demasiado supersticiosos como para atreverse a ofender a los dioses, aunque no fuesen de su misma religión. Para ellos, unificar los dioses que se veneraban era más ordenado y comprensible.

La cuarta razón, la influencia de la literatura y la filosofía griega. Ennio, Cicerón, Virgilio u Ovidio escribían inspirados por Homero y Hesíodo. Lo que hicieron fue adaptar los dioses griegos a los latinos.

La quinta: lo que estaban haciendo los romanos con sus dioses ya lo hacían los griegos con los suyos mucho antes. Por ejemplo, con la aparición de Afrodita adaptada de la diosa próximo-oriental Astarté.

Y lo más curioso de todo esto es que no es una novedad. Ya a principios del siglo XX, Jane Ellen Harrison (1850-1928) lo dejaba por escrito en su Myths of Greece and Rome (1928), traducido a nuestro idioma en varias editoriales como La piel bajo el mármol.

Harrison decía:

"El estudio de la mitología griega ha estado sometido desde hace mucho tiempo a dos graves problemas. El primero, que hasta aproximadamente finales del siglo XIX o principios del XX, a la mitología griega siempre se la ha estudiado a través de un filtro romano o alejandrino. Hasta hace muy poco era normal llamar a los dioses griegos por sus nombres latinos: Zeus era Júpiter, Poseidón era Neptuno, Hera, Juno. No vamos a perder el tiempo haciendo leña del árbol caído: esa costumbre ya ha tocado a su fin. Ahora sabemos que Júpiter, a pesar del parentesco, no es lo mismo que Zeus; Minerva a todas luces no es Atenea. No obstante, perdura un error, muy peligroso por más sutil: hemos dejado de lado los nombres latinos, pero seguimos inclinándonos por conferir naturalezas latinas o alejandrinas a los dioses griegos, seguimos convirtiéndolos en dioses de juguete de una literatura tardía, artificial y enormemente ornamental". (Ed. Siruela)

1 may 2025

El mosaico de Océano de Palencia. ¿Nereidas?


Foto: autora

Entre 1962 y 1963 fue descubierto en Dueñas, el a llamada Villa Possidica, una gran villa romana. En su interior se encontraba, en el pavimento, uno de los mosaicos más impresionantes de la provincia. 


Foto: autora

Este formaba parte del complejo termal, se encontraba en el suelo de la sala del frigidarium, y se fechó en la primera mitad del siglo IV d. C.


Foto tomada del panel de explicación en el museo
Foto: autora


En realidad, se trata de parte de un mosaico de mayor tamaño. En él aparecía decoraciones con esvásticas y motivos geometricos.  Estos rodeaban una representación de un caballo con una cenefa de roleos vegetarles con prótomos donde había diversos animales.


Foto tomada del panel de explicación en el museo
Foto: autora


Foto: autora

Foto: autora


El mosaico llamado "de Océano y las nereidas" (copio desde el panel) "Centra el panel una imponente máscara del dios marino Océano, de gran tamaño, coronada con los característicos cuernos de pinzas de crustáceos y sus barbas de algas.  Encima de la cabeza nadan dos delfines uno de ellos llevando en la boca un salmonete.  Debajo de aquella hay otros dos peces simétricamente colocados."

Foto: autora


Continúa el panel: "forman parte del cortejo de Océano dos Nereidas situadas a ambos lados de la cabeza del dios, la de la izquierda vista de frente y montada sobre un toro marino, semidesnuda y adornada con doble collar, la de la derecha de espaldas, montada sobre una pantera marina, sujetaría una patena con ambas manos, a la que acude un delfín situado en le ángulo superior derecho del plafón.  Ambas portan un cesto de mimbre repleto de frutas sobre sus rodillas".

Foto: autora

Foto: autora

Yo creo que la interpretación de estas dos figuras femeninas es otra. 

La primera, la nereida sobre un toro marino es en realidad Europa.  Aquí, por lo tanto, estaría representado su rapto por Zeus transformado en toro.

Nos cuenta Ovidio (traducción de Ana Pérez Vega para la ed. Alianza): 

"Y poco a poco, el miedo arrancado, ora sus pechos le presta para que con su virgínea mano los palme, ora los cuernos, para que guirnaldas los impidan nuevas. Osó también la regia virgen, ignorante de a quién montaba, en la espalda sentarse del toro: cuando el dios, de la tierra y del seco litoral, insensiblemente, las falsas de sus pies plantas pone en las primeras ondas; de allí se va más lejos, y por las superficies de mitad del ponto se lleva su botín. Se llena ella de pavor y arrancada de su litoral abandonado hacia atrás mira, y con la diestra un cuerno tiene, la otra al dorso impuesta está; trémulas ondulan con la brisa sus ropas."

Foto: autora

En el mosaico está representada tanto Europa como Júpiter (para Ovidio) o Zeus en la mitología griega cuando toma su forma de toro y nada en el mar.

La segunda nereida (que tampoco sería tal) se encuentra sentada sobre una pantera.  Esta en realidad se trataría de Astipalea.

No nos ha llegado ningún mito que nos cuente la historia de este personaje. No explícitamente su rapto, pero podemos deducirlo por los datos que nos han dejado otros autores. Y no quiere decir que no exista el mito, solo que no ha llegado hasta nosotros, probablemente no aparecen en los grandes autores por tratarse de un relato secundario.

Aunque el rapto no lo tenemos sí sabemos de Astipalea.  De ella nos hablan Apolodoro, Higino, Escolio a Eurípides y Estéfano de Bizancio.

Foto: autora

Sabemos que Astipalea era hermana de Europa porque compartían padres, claro.  Estos eran Fénix y Perimede. Y que tuvo con Poseidón descendencia. Los hijos de la pareja fueron Anceo y Periclímeno (según Higino) y Anceo y Eurípolo (según Apolodoro). 

Respecto al rapto, lo podemos deducir por paralelos en los nombres geográficos.  Cuando Europa es raptada por Zeus da nombre al continente. Es por lo tanto imaginable el destino de Astipalea. Su nombre es el de una isla situada en el mar Egeo.

Fuente: Wikipedia

Y aunque, por supuesto, estas no son pruebas irrefutables, tenemos iconografía del rapto. Como el mosaico del museo de Zeugma donde aparece Poseidón como un leopardo marino montado por una mujer, Astipalea. Junto a ella aparece su hermana Europa, raptada por Zeus. Un paralelo perfecto con el mosaico de la villa Possidica.


Fuente: https://es.rua.gr/

Efectivamente, en el mosaico de la villa palentina aparece Astipalea montando un felino con cola de animal marino. 


 

Foto: autora



13 nov 2022

¿Cómo explicaban los helenos la forma animal de los dioses egipcios?

 



¿Cómo explicaban los helenos la forma animal de los dioses egipcios? Muy fácil, con un mito.

Cuenta Apolodoro (siglo II a. C.) en su "biblioteca mitológica" (I 6, 3):

"Cuando los dioses vencieron a los Titanes, Gea, aún más rabiosa, yació con Tártaro y da a luz en Cilicia a Tifón, que tenía una naturaleza híbrida de hombre y bestia. Sobrepasaba éste en tamaño y fuerza a todos cuantos había engendrado Gea: de muslos para arriba tenía forma humana, de talla tan descomunal que se elevaba por encima de todos los montes, y su cabeza llegaba con frecuencia incluso a rozar las estrellas; tenía unas manos que, extendidas, alcanzaban una el occidente y otra el oriente; de ellas surgían cien cabezas de dragones. De muslos para abajo poseía enormes anillos de víboras que, al desenroscarse, alcanzaban su propia cabeza emitiendo un fuerte silbido. Todo su cuerpo estaba cubierto de alas, mugrientos cabellos se agitaban al viento desde su cabeza y mejillas, y en sus ojos centelleaba fuego. Con este aspecto y talla, lanzando piedras candentes se abalanzaba contra el mismo cielo entre bramidos y gritos; y un cuantioso torrente de fuego brotaba de su boca. Cuando los dioses lo vieron arremeter contra el cielo emprendieron la huida hacia Egipto y al verse perseguidos cambiaron sus figuras por las de animales" (trad. de Ed. Alianza).




Y Ovidio (autor romano pero filo heleno, que vivió entre el siglo I a. C. y I d. C.) nos cuenta algunos detalles más en su "Metamorfosis":
 
"Entonces, sin sorteo, la que lanzó el desafío, empieza a cantar la guerra de los inmortales, presenta a los Gigantes con honores falsos, y atenúa las hazañas de los grandes dioses; cómo Tifeo, salido de las entrañas de la tierra, infundió espanto a los celestiales y cómo todos ellos volvieron la espalda para huir, hasta que, agotados, la tierra egipcia los acogió y el Nilo que se divide en siete bocas. Cuenta cómo llegó allí también Tifeo, parto de la tierra, cómo los dioses se ocultaron bajo falsas apariencias, y "Júpiter", dijo, "se transformó en pastor de rebaño; por eso aún hoy el libio Amón es representado con recurvados cuernos; Delio pasa a ser un cuervo, el retoño de Sémele un macho cabrío, una gata la hermana de Febo, una blanca vaca la Saturnia, Venus se ocultó en un pez, y el Cilenio con las alas de un ibis" (trad. de Ed. Alianza).






10 may 2021

Colaboración con Daniela Granini en Instagram

Cuando una bióloga y una arqueóloga se conocen terminan colaborando es cosas raras cómo está que podéis ver en los 👉vídeos IGTV👈 del Instagram de ✔️ @cientificasconvoz 🤷🏻‍♀️.


La camiseta está a la venta en @ainapilchas, puedes hablar con ella en Instagram.



12 abr 2020

Polifemo, la extraña elección para una pintura hogareña romana.

¿Sabías que el famoso fresco de Polifemo y Galatea es una restauración? Realmente el original no sabemos cómo era.




La pintura forma parte una pareja donde aparece Perseo y Andromeda. Las dos estaban en la llamada "habitación mitológica" en la villa de Boscotrecase.

Esta villa comenzó a ser excavada en 1902, pero en 1906 desapareció cuando de nuevo el Vesubio entró en erupción y la sepultó. Algunas de las pinturas de sus paredes sobrevivieron gracias a la compra del Museo Metropolitano de Nueva York, donde hoy están expuestas.

La pintura no fue encontrada así como hoy la conocemos, sino en 132 piezas rotas en el suelo. Hoy vemos una interpretación de los restauradores de principios de siglo.

La escena es muy curiosa. En realidad son dos escenas juntas, dos capítulos de la vida de Polifemo divididas por la roca.


A la izquierda Galatea mira a Polifemo que está guardando a las ovejas mientras toca la flauta de Pan, que lo pone en relación con este dios, por tratarse de un ser bárbaro, relacionado con la vida campestre, pastor y sin civilizar.


Imagen


Galatea, como su nombre indica, está representada con la piel completamente blanca, como la leche y no parece demasiado desagradada porque Polifemo la pone ojitos de enamorado. Bueno, sería ojito de enamorado, claro.

Imagen

En el lado contrario otra escena de la vida de Polifemo. El capítulo de su desventura con Odiseo.

Imagen
Está representado el momento en que el héroe desde el barco le dice que no se llama Nadie, que es Odiseo, el Cíclope entra en cólera y cegado por la lanza, lanza la piedra contra la embarcación. Curiosamente Odiseo no aparece.

Puesto que la figura central es Polifemo, es la de mayor tamaño y es el protagonista de las dos imágenes, podemos llegar a la conclusión de que es aquí el completo protagonista de la pintura. Una curiosa elección, desde luego, la del anti héroe Polifemo.

9 mar 2020

La tremenda historia que esconde una pintura de Pompeya



Como ayer celebramos el #DiaInternacionalDeLaMujer hoy os traigo una de esas imágenes brutales que podemos encontrar en la mitología grecorromana: la violación de Casandra y Helena representada en una pintura de la casa de Menandro en Pompeya (foto 1).


Foto 1

El rey Príamo (foto 2), rey de Troya y padre de Casandra. Se encuentra en el centro de la escena. Contempla horrorizado a sus dos súbitas (Helena ya su propia hija) que se encuentran a cada lado de la escena, semidesnudas (Casandra foto 3, Helena foto 4).


Foto 2


Foto 3



Foto 4

Casandra, se agarra al Palladium. Sabe que va a ser violada por Ajax, que la arrastra a la fuerza. La escena está llena de dramatismo y violencia. 


Helena, en el lado contrario de la escena, adúltera y causante de la guerra, va a ser sometida por su marido, Menelao.



Se trata de un ejemplo del sometimiento de la mujer en conflictos bélicos. 

Lo más curioso de todo es el contexto en el que se encuentran: el ámbito doméstico. Un recuerdo permanente para las mujeres que moraban en sus hogares de erotismo y violencia combinados.

Un mecanismo de perpetuación del poder masculino sobre el femenino y un recuerdo de la vulnerabilidad femenina.

Ideas y texto extraídos del libro de Irene Mañas para ed. Síntesis, "Las mujeres y las relaciones de género en la antigua Roma". 


24 dic 2019

Cuando Ovidio describió el cambio climático: el mito de Faetón.

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Hace unos días que ya cerró la Cumbre del Clima y no podía dejar de subir al blog algo relacionado.  Resulta que Ovidio nos cuenta un mito donde ocurre algo similar a lo que estamos sufriendo con el cambio climático, y es que el hombre siempre ha estado detrás de todos los pobres percances que sufre la vítima Tellus (la Tierra en la mitología romana).

Faetón, un adolescente mortal, no creía a su madre, la oceánide Clímene, cuando esta le aseguraba que era hijo del dios Helios, así que decidió dirigirse directamente a él y preguntarle y, de paso, pedirle un deseo que su padre no pudo negarle puesto que había jurado cumplir lo que pidiese: Faetón quería conducir su carro, el sol.

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Subido sobre el vehículo, mortal y joven como era, no pudo hacerse con él. Los caballos se desbocaron. El carro corría sin control por el aire. Subía, bajaba, giraba, arrollaba, volaba provocando calamidades climáticas y la Tierra lloraba.

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Y así nos cuenta Ovidio, premonición de lo que siglos más tarde, nosotros, los mortales, íbamos a hacer a nuestro planeta, la Tierra se lamenta:

"Sin embargo, la nutricia Tierra, tal como estaba rodeada por el mar, entre las aguas del piélago y las
fuentes reducidas por todas partes que se habían escondido en las entrañas de su obscura madre, levantó reseca su rostro oprimido hasta el cuello, colocó la mano en la frente y, agitando todo con un gran temblor, se bajó un poco y se colocó más abajo de lo que suele estar y con excelsa voz habló de esta manera: «Si esto te place y lo he merecido, oh soberano de los dioses, ¿por qué tardan tus rayos? Que se conceda a la que va a perecer por la fuerza del fuego morir por tu fuego y mitigar la desgracia al ser tú el responsable. Ciertamente, a duras penas abro mi boca para pronunciar estas mismas palabras» (el vapor había ahogado su boca), «¡ea, contempla mis abrasados cabellos y tantas pavesas
dentro de los ojos, tantas en la cara! ¿acaso me proporcionas estos beneficios, este premio a la fertilidad y a los servicios, por soportar las heridas del curvo arado y de los rastrillos, por ser removida durante todo el año, por suministrar al ganado follaje y suaves alimentos, las cosechas, al género humano y también a vosotros incienso? Sin embargo, haz que yo haya merecido la muerte, ¿qué han merecido las aguas, qué tu hermano?¿Por qué decrecen los mares entregados a aquél en sorteo y se van muy lejos del cielo? ¡Y, si no te conmueve el cariño de tu hermano ni el mío, al menos
compadécete del cielo que te corresponde! Mira en derredor a ambos lados, humean uno y otro polo. Si el fuego llega a destruirlos, se precipitarán las mansiones que poseéis. He ahí que el propio Adas se angustia y a duras penas sostiene en sus hombros el ardiente eje. Si perecen los mares, si las tierras, si los palacios del cielo, nos confundimos en el antiguo caos. ¡Arranca de las llamas lo que todavía queda y vela por la perfección de la naturaleza.»

Estas cosas había dicho la Tierra (y no pudo soportar el ardor por más tiempo ni decir más) y retiró su rostro hacia sí y hacia las cuevas más cercanas a los manes."

Traducción de "Metamorosis" de Ovidio para ed. Cátedra.
Imágenes: http://eldragonenano.com/faeton-phaeton/; https://www.artehistoria.com/es/obra/ca%C3%ADda-de-faet%C3%B3n-0; https://www.youtube.com/watch?v=KaE7u5Zh7DI


4 ago 2019

Odiseo, Nausicaa y las chicas del bikini de Armerina.

"Cuando todas llegaron al cauce muy hermoso del río, donde estaban los lavaderos perennes -en  canti dad el agua bella manaba para lavar hasta la ropa más sucia-, allí desuncieron ellas las muías del carro, y las arrearon por la orilla del presuroso río a fin de que pacieran la hierba dulce como la miel. Sacaron ellas con sus manos los vestidos del carro y los metieron en el agua oscura, y allí los pisoteaban en las piletas, compitiendo en rapidez. Luego, cuando hubieron la vado y limpiado toda la suciedad, extendieron las te las en ringlera a lo largo de la orilla marina, allí justa mente donde frotándolos lava el mar los guijarros de la costa.

Ellas se bañaron y se ungieron suavemente con acei te y después tom aron su comida, mientras espera ban a que se secaran los vestidos a los rayos del sol. Cuando ya se hubieron saciado de alimento las sier- vas y la princesa, entonces se pusieron a jugar a la pelota dejando a un lado sus velos.

Entre ellas Nausicaa de blancos brazos dirigía el cántico. Cual avanza la flechera Ártemis a través delos montes, o por el muy alto Taigeto o por el Enm an to, deleitándose con sus cabras y las ciervas veloces, y a su lado las Ninfas agrestes, hijas de Zeus portador de la égida, juegan, mientras se alegra en su ánimo Leto, y sobre todas ella destaca en la cabeza y la frente, y re sulta fácil de distinguir, aun siendo todas hermosas, así entre sus sirvientas resaltaba la joven doncella.

Mas cuando ya iba a volverse de nuevo a su casa, tras uncir las muías y doblar los hermosos vestidos, entonces de nuevo otro plan decidió la diosa de los glaucos ojos, Atenea, a fin de que Odiseo despertara y viera a la joven de hermosa mirada, que le conduciría a la ciudad de los feacios. Entonces arrojó la pelota a una criada la princesa, pero no acertó a la sirvienta, y la hundió en un hondo remolino. Las otras dieron un fuerte chillido, y se despertó el divino Odiseo."


Este pasaje de la "Odisea" siempre que lo leo me recuerda el bello mosaico de la Villa romana del Casale, de Piazza Armerina (Sicilia), llamado popularmente como "Las chicas en bikini" datado en el siglo III dC.

Texto: "Odisea" de Homero, traducción de Carlos García Cual para Alianza editorial.
Foto: https://www.unas1.com/fr/bikinis-online-lenceria-online-moda-blog/17_bikini-bandeau-top-sin-tirantes-apuesta-por-s.html

18 abr 2019

Un sarcófago etrusco, Ovidio y los nombres de los perros en la antigüedad grecorromana.

En le museo Arqueológico de Florencia podemos ver este precioso sarcófago etrusco, en el lateral de cuya tapa se representa el mito de Acteón y los perros.  Una imagen y una leyenda que nos sirve de excusa para conocer un poco más acerca de la relación entre hombre y animal en la antigua Grecia y Roma, algo muy interesante sobre la vida cotidiana que a veces queda en segundo plano: los animales domésticos.  Ovidio nos ayuda a documentarnos al respecto de estos animalillos que hoy os traigo al blog.


Recordemos el mito:

"Nada más entrar en la cueva que rezumaba agua, las ninfas, al ver a un hombre desnudas como estaban, se golpearon el pecho, llenaron todo el bosque con sus aullidos repentinos y, colocándose alrededor, cubrieron a Diana con sus cuerpos; pero la diosa es más alta que ellas, y su cabeza sobresale por encima de las de todas. El color del rostro de Diana al ser vista sin ropa era semejante al que acostumbran a tener las nubes cuando las alcanza de lleno el reflejo del sol, o al color de la purpúrea aurora.

Aunque estaba rodeada por la turba de sus compañeras, sin embargo se puso de costado y volvió el rostro, y, aunque querría haber tenido a su alcance las flechas, cogió lo que tenía a mano, agua, y salpicó el rostro viril; y, rociando su cabellera con las vengadoras aguas, pronunció estas palabras, que anunciaban la desgracia por venir: «Ahora puedes contar, si es que puedes contarlo, que me has visto sin vestidos».

Y sin más amenazas, le pone sobre la húmeda cabeza los cuernos de un ciervo de larga vida, aumenta el tamaño de su cuello y aguza la punta de sus orejas, le transforma las manos en pezuñas y los brazos en largas patas, y cubre su cuerpo con una piel manchada. A ello añade también el miedo; el héroe hijo de Autónoe huye, y se asombra en plena carrera de su rapidez.




¿Qué hacer? ¿Volver a casa, al palacio real? ¿Ocultarse en los bosques? Aquello se lo impide la vergüenza, esto último, el temor. Mientras vacila, lo han visto los perros.

[...]

Esta jauría lo sigue hambriento de presa por rocas y peñascos y por peñas inaccesibles, por donde el camino es difícil, por donde no lo hay. Él huye por lugares por los que a menudo era él quien perseguía, huye, ¡ay!, incluso de sus propios criados. Querría gritar: [«Yo soy Acteón, reconoced a vuestro amo»]. Las palabras no responden a su voluntad; el aire resuena con los ladridos.

Melanquetes lo hiere el primero en el lomo, Terodamante es el siguiente; Oresítrofo se le engancha en la espaldilla (éstos habían salido más tarde, pero habían adelantado a los otros por los atajos del monte). Mientras retienen al amo, el resto de la jauría se les une, y le hinca los dientes. Ya no hay sitio para más heridas; Acteón gime y produce un sonido que, aunque no es humano, un ciervo no podría emitir, y llena con sus tristes quejas las montañas que le son familiares; con las rodillas dobladas en postura suplicante, como si estuviera pidiendo algo, gira su rostro mudo en todas direcciones, como si fuesen brazos. Pero sus compañeros,ignorantes, instigan a la veloz jauría con los gritos acostumbrados, buscan con la mirada a Acteón, y, como si estuviera ausente, cada vez con más empeño llaman a Acteón (al oír su nombre vuelve la cabeza), y se lamentan de su ausencia y de que tarda en contemplar el espectáculo de la presa que se les ofrece.

Él quisiera sin duda estar ausente, pero está presente; y quisiera sólo ver, no sentir las feroces hazañas de sus perros. Lo rodean por todas partes y, metiendo el hocico en sus entrañas, desgarran a su amo bajo la falsa apariencia de ciervo; dicen que si su vida no se hubiese extinguido por las numerosas heridas, no se hubiera calmado la ira de Diana, la diosa del carcaj."

Este texto de Ovidio, libro III de su Metamorfosis es muy interesante por la información que nos da acerca de algunos de los nombres de los cánidos que aparecen la historia.  Se trata de una lista bastante extensa (unos 35, aunque Ovidio dice que hay muchos más pero no da sus nombres) y su origen griego denota esa moda helena que siempre rodeó a la sociedad etrusca y romana y que durante el tiempo de Augusto dominó en Roma apoyada y amplificada por el emperador.

Veamos el listado que nos da el autor. Como nos podemos fijar sus nombres hacen referencia a cualidades físicas, habilidades, incluso a veces nos dice si son machos o hembras, cual es su procedencia o si realizaban alguna función además de la de la caza.

  • Melampo significa «patas negras» y que es de Gnosos.
  • Icnóbates, «rastreador» que es de raza espartana.
  • Pámfago, arcadio
  • Dorceo, arcadio
  • Oríbaso, arcadio
  • Nebrófono
  • Terón, «fiera»
  • Lélape
  • Ptérelas , «alado»
  • Agre
  • Hileo, «pastora»
  • Nape, concebida de un lobo
  • Peménide, una perra pastora
  • Harpía, otra perra a la que además la acompañan sus dos hijos (sus nombres no aparecen)
  • Ladón, de Sición
  • Drómade 
  • Cánaque 
  • Esti te 
  • Tigre 
  • Alce 
  • Leucón, blanco
  • Ásbolo, negro
  • Lacón, muy fuerte
  • Aelo, poderoso en la carrera
  • Too
  • Licisca, veloz 
  • Ciprio, hermano de Licisca
  • Hárpalo, con la frente negra y marcado por un lunar blanco en el centro.
  • Melaneo 
  • Lacne, nacida de padre icteo  y de madre laconia y hermana de Melaneo.
  • Labro
  • Argiodonte 
  • Hiláctor, «aullador», con fuerte ladrido.


Sin ninguna duda un interesante documento para conocer cuáles eran los nombres que daban griegos y romanos a sus perros.



Fuentes:
Ovidio, Metamorfosis, traducción para la ed. Gredos
Fotos: autora.


3 nov 2018

Servio Tulio y de como "si se cierra una puerta, la diosa (Fortuna) abre una ventana"



El rey de Roma Servio Tulio (hacia 578 a. C.–c. 534 a. C. fecha tradicional aunque controvertida), decía tener una relación especial con dos dioses: Vulcano (Hefesto), al que levantó un altar en el Comicio de Roma, según la tradición él había engendrado al rey Servio mediante una chispa de una hoguera, dejando embarazada a su madre Ocrisia.  Por este motivo este monarca etrusco creía contar con los favores de este dios. Pero, también decía gozar de la protección de una diosa, Fortuna (diosa de la buena suerte). A esta diosa le dedicó muchos santuarios en la ciudad, uno de ellos en el Foro Boario del que han llegado hasta nosotros algunos restos.

Según contaba la leyenda, Servio tenía una aventura amorosa con esta divinidad, que entraba en su dormitorio por una ventana, la llamada Porta Fenestella.

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Ventana de Pompeya.  
Fuente: https://bit.ly/2CXbek0

Curiosamente, en el Oriente Próximo existía un rito que servía para legitimar la monarquía, cuando el rey era dudoso.  El nombre que recibía era el de "bodas sacras" y consistía en la unión durante la noche del rey con la diosa el templo, a veces incluso llevándose a cabo el acto sexual haciendo de diosa un sacerdotisa, una prostituta del templo o una esclava. Cuando la boda sagrada era consumada comenzaba el reinado y era la propia diosa la que anunciaba por una ventana del templo la aprobación del nuevo monarca.


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"Diosa de la ventana", ss. IX-VIII a. C.

¿Y qué tiene que ver este rito oriental con Roma? Resulta que, según el mito, Tanaquil, esposa de Tarquinio, monarca al que sucedió Servio, fue la instigadora para que este etrusco reinara (su biografía hasta convertirse en rey es bastante oscura).  Ella, igual que la diosa, se dirigió por una ventana al pueblo para anunciar al nuevo monarca.

Plutarco nos cuenta lo siguiente:

"¿Por qué llaman a una Única puerta "ventana", pues esto significa "fenestra" y junto a ella está la llamada «cámara de la fortuna»?
¿Acaso porque el rey Servio, que fue afortunadísimo, tenía fama de conversar con Fortuna que le visitaba por la ventana?
¿O esto es una invención, dado que cuando murió el rey Tarquinio Prisco, su mujer Tanaquil, sensata y regia, asomándose a la ventana se dirigió a sus ciudadanos y les persuadió a que designaran rey a Servio y por esto el lugar tomó este nombre?" (Cuestiones Romanas 36).

Es curiosa la aparición de la "ventana" por dos veces en la historia de este rey: por una parte fue un elemento indispensable en su nombramiento como gobernante tras el anuncio por parte de la esposa del anterior monarca como sucesor, cuando era un personaje que había salido de la nada y sobre el cual siempre se ha especulado muchísimo; y por otra, era el lugar donde entraba la diosa Fortuna para realizar el acto amoroso con él y aconsejarle sobre su gobierno y así legitimándole.

Servius Tullius by Frans Huys.jpg
Servio Tulio
Frans Huys, s. XVI
Fuente: wikipedia


Ya sabéis lo que se dice: "Cuando Dios te cierra una puerta, se abre una ventana", pues a Servio le viene como anillo al dedo ese refrán. 

Texto de Plutarco de M. López Salvá para editorial Gredos.







14 jul 2018

La antropofagia y de cómo reinventamos los mitos.



Cuentan que San Vicente Ferrer caminaba por Morella cuando acuciado por el hambre llamó a la puerta de una casa muy humilde pidiendo algo de pan. En la casa no quedaba ni una miguilla, pero la dueña reconociendo al hombre santo le hizo pasar y le agasajó con una comida muy peculiar: su hijo.

Puso la mesa y en ella sentó al santo y dejó la olla con tan peculiar comida. Pero el santo advirtió que aquello no era ni conejo ni pollo y apiadándose de la mujer devolvió la vida a su niño.

Es uno de los milagros que se le otorgan al santo Vicente y que ocurrió allá por el 1414.

Fuente: http://lalaviajera.com/


Ahora veamos este otro relato:

«Se dice que Júpiter llegó para hospedarse en casa de Licaón, hijo de Pelasgo, y que forzó a su hija Calisto. De esta unión nació Arcade, que dio su nombre a esa región. Pero los hijos de Licaón quisieron tentar a Júpiter para ver si era un dios. Mezclaron carne humana con otro tipo de carne y se la sirvieron en un banquete. Cuando Júpiter se percató de ello, airado volcó la mesa, y fulminó a los hijos de Licaón. En ese lugar más tarde Arcade fortificó una ciudad que es denominada "Trapezunte". Júpiter transformó a su padre en figura de lobo.» (Higinio Fábulas CLXXVI).

Imagen relacionada
Jan Cossiers, Jupiter et Lycaon © Museo del Prado

Ovidio nos lo cuenta así:

«Di señales de que había llegado un dios, y la gente se puso a rezar. Al principió Licaón se ríe de las súplicas piadosas; luego dice: “Comprobaré si es un dios o un mortal con una prueba evidente, y la verdad no ofrecerá dudas”. Se dispone a acabar conmigo durante la noche con una muerte por sorpresa, mientras estoy entumecido por el sueño: ¡eso es lo que él considera una comprobación de la verdad! Y no se contenta con eso; con su puñal corta la garganta de un rehén enviado por el pueblo Moloso, cuece en agua hirviendo una parte de sus miembros aún palpitantes, y asa el resto colocándolo sobre el fuego. Tan pronto como lo sirvió en la mesa, yo, con la llama vengadora, derribé la casa sobre los Penates dignos de su dueño. El huye aterrorizado, y al llegar a un paraje silencioso empieza a aullar, e intenta hablar en vano.» (Metamorfosis I, 219).

En realidad es el mismo relato contado por dos autores diferentes.  

Ahora veamos este otro mito que nos cuenta también Higinio:

«Cuando Pélope, hijo de Tántalo y de Dione, hija de Atlante, fue troceado por Tántalo y servido en un banquete de dioses, Ceres se comió uno de sus brazos. Pélope recobró la vida por voluntad de los dioses. Habiéndosele ensamblado los demás miembros tal como habían estado, Ceres ajustó en el lugar del hombro mortal, uno de marfil.» (Fábulas LXXXIII).

Imagen relacionada
Jean-Hugues Taraval, Le repas de Tantale, Versailles, Musée national du château et des Trianons 
Fuente: http://utpictura18.univ-montp3.fr/Nouveautes.php

Un mito similar, que igual os venga a la mente al leer estos otros es el de  Tereo, Progne y Filomela, pero si os fijáis bien no tiene alguno de los elementos más característicos de estos otros que ahora veremos.

Aunque es cierto que estas historias no son iguales al 100% sí que vemos ciertos parecidos: el dios griego o romano o en el caso de la primera el Santo que es una persona con una relación muy especial con Dios; también el banquete que además es en honor al dios o Santo; la carne humana, por supuesto; que en algunos de los mitos además es resucitado y "rehecho", podemos ver una cierta relación entre todas ellas, una evolución incluso, pero con adaptaciones al tiempo y al mito que quiere transmitirse, por ese motivo, el caso de San Vicente Ferrer tiene algo de diferente y es por el barniz cristiano al que es sometida la historia donde sobre todo debe destacar el carácter "amoroso".

¿Vosotros no veis las similitudes? ¿Conocéis algún cuento, mito, leyenda o historia que contengan los mismos elementos?

Por cierto, para saber algo más sobre el mito de Licaón y su conversión en hombre lobo podéis pinchar aquí.


19 nov 2017

Saturno, el dios que nació del estiércol.



Al dios Saturno se le ha considerado tradicionalmente un dios genuinamente romano.  Fue más tarde cuando, influida la cultura romana por la griega, este dios fue asimilado a Cronos, llegando incluso en algunos mitos a no distinguirse entre una y otra deidad, pero como digo se trata de una asimilación que se llevó a cabo cuando la historia de Roma estaba bastante avanzada.

Se le representaba siempre como un hombre barbado, de edad madura, a veces anciano de barba poblada, larga y blanca, y siempre con una hoz en la mano, símbolo de su relación con el mundo agrícola.

Saturno para los romanos era el dios de la agricultura y la cosecha, pero ¿de dónde surge?

Stercutius o Sterquilinus o Sterces es el nombre de un dios que deriva del término stercus que significa estiercol (abono).  Se trataría de una divinidad arcaica, aunque son fuentes tardías las que nos cuentan sobre él.  

Estercóleo aparece asociado e identificado en algunas ocasiones con Saturno y por lo general se le considera una divinidad benéfica y favorable a los hombres.  A él se le atribuía la enseñanza del uso del abono en la agricultura y gracias a esta acción se le debía la abundancia de productos agrícolas, como vemos coincide con la atribuciones que tenía el dios Saturno.



Podemos leer en Macrobio, por ejemplo:

"los romanos consideran a Saturno el descubridor de la miel y de los frutos. Asimismo, los romanos le llaman Estercóleo (Sterculius), porque fue el primero que fertilizó los campos con el estiércol (stercus)." (Macrobio Saturnalias I 7, 25).

Aunque no es el único autor que hace referencia a este extraño dios, también aparece nombrado en Augusto, Terturliano, Lactancio y San Isidoro.

Así que efectivamente podemos decir que Saturno nació del estiércol aunque sea algo escatológica esta afirmación.  A partir de ahora veremos a este dios como un agricultor en lugar de como un devorador de sus hijos que en realidad es algo que hizo Cronos, el dios griego, ¿verdad?.




Fuente: MONTERO, S. "La escoba y el barrido ritual en la religión romana", ed. Signifer Libros.