2 jul 2019

Pequebiblioteca: Una aventura en la antigua Gadir.

Hacía mucho que no pasaba por aquí, pero ¿qué mejor excusa para hacerlo que traer un nuevo libro infantil que me ha encantado y os recomiendo para los peques de la casa?


El libro transcurre en la antigua Gadeira (Cádiz) donde Cornelio y su sobrino Balbino. Ambos pretenden hacer de su ciudad un lugar famoso, pero para ello necesitan la colaboración de las sirenas ¿Cómo conseguir atraerlas? 


Por el libro van circulando seres mitológicos, personajes históricos, espacios patrimoniales de la ciudad... ¡Incluso piezas del museo arqueológico!


El texto, de Pepe Maestro engancha y nos acerca a muchos de los rincones reconocibles hoy de esta preciosa ciudad. 


Las ilustraciones de Ximena Maier son magníficas, una verdadera delicia, alguna de ellas me ha enamorado.

Reconendadísimo para peques a los que les apetezca vivir una buena aventura, a los que amén la mitología, a los fans de las sirenas, a los que disfrutan con "los romanos". Recomendado también a los lectores gaditanos y a aquellos que la visten pronto o ya la conozcan. También, recomendado a peques que sueñen con ser historiadores, arqueólogos y filólogos.



"Balbino y las sirenas"
Pepe Maestro y Ximena Maier
Ed. Anaya
Colección Sopa de Libros
Lectura recomendada: desde 8 años.

18 abr 2019

Un sarcófago etrusco, Ovidio y los nombres de los perros en la antigüedad grecorromana.

En le museo Arqueológico de Florencia podemos ver este precioso sarcófago etrusco, en el lateral de cuya tapa se representa el mito de Acteón y los perros.  Una imagen y una leyenda que nos sirve de excusa para conocer un poco más acerca de la relación entre hombre y animal en la antigua Grecia y Roma, algo muy interesante sobre la vida cotidiana que a veces queda en segundo plano: los animales domésticos.  Ovidio nos ayuda a documentarnos al respecto de estos animalillos que hoy os traigo al blog.


Recordemos el mito:

"Nada más entrar en la cueva que rezumaba agua, las ninfas, al ver a un hombre desnudas como estaban, se golpearon el pecho, llenaron todo el bosque con sus aullidos repentinos y, colocándose alrededor, cubrieron a Diana con sus cuerpos; pero la diosa es más alta que ellas, y su cabeza sobresale por encima de las de todas. El color del rostro de Diana al ser vista sin ropa era semejante al que acostumbran a tener las nubes cuando las alcanza de lleno el reflejo del sol, o al color de la purpúrea aurora.

Aunque estaba rodeada por la turba de sus compañeras, sin embargo se puso de costado y volvió el rostro, y, aunque querría haber tenido a su alcance las flechas, cogió lo que tenía a mano, agua, y salpicó el rostro viril; y, rociando su cabellera con las vengadoras aguas, pronunció estas palabras, que anunciaban la desgracia por venir: «Ahora puedes contar, si es que puedes contarlo, que me has visto sin vestidos».

Y sin más amenazas, le pone sobre la húmeda cabeza los cuernos de un ciervo de larga vida, aumenta el tamaño de su cuello y aguza la punta de sus orejas, le transforma las manos en pezuñas y los brazos en largas patas, y cubre su cuerpo con una piel manchada. A ello añade también el miedo; el héroe hijo de Autónoe huye, y se asombra en plena carrera de su rapidez.




¿Qué hacer? ¿Volver a casa, al palacio real? ¿Ocultarse en los bosques? Aquello se lo impide la vergüenza, esto último, el temor. Mientras vacila, lo han visto los perros.

[...]

Esta jauría lo sigue hambriento de presa por rocas y peñascos y por peñas inaccesibles, por donde el camino es difícil, por donde no lo hay. Él huye por lugares por los que a menudo era él quien perseguía, huye, ¡ay!, incluso de sus propios criados. Querría gritar: [«Yo soy Acteón, reconoced a vuestro amo»]. Las palabras no responden a su voluntad; el aire resuena con los ladridos.

Melanquetes lo hiere el primero en el lomo, Terodamante es el siguiente; Oresítrofo se le engancha en la espaldilla (éstos habían salido más tarde, pero habían adelantado a los otros por los atajos del monte). Mientras retienen al amo, el resto de la jauría se les une, y le hinca los dientes. Ya no hay sitio para más heridas; Acteón gime y produce un sonido que, aunque no es humano, un ciervo no podría emitir, y llena con sus tristes quejas las montañas que le son familiares; con las rodillas dobladas en postura suplicante, como si estuviera pidiendo algo, gira su rostro mudo en todas direcciones, como si fuesen brazos. Pero sus compañeros,ignorantes, instigan a la veloz jauría con los gritos acostumbrados, buscan con la mirada a Acteón, y, como si estuviera ausente, cada vez con más empeño llaman a Acteón (al oír su nombre vuelve la cabeza), y se lamentan de su ausencia y de que tarda en contemplar el espectáculo de la presa que se les ofrece.

Él quisiera sin duda estar ausente, pero está presente; y quisiera sólo ver, no sentir las feroces hazañas de sus perros. Lo rodean por todas partes y, metiendo el hocico en sus entrañas, desgarran a su amo bajo la falsa apariencia de ciervo; dicen que si su vida no se hubiese extinguido por las numerosas heridas, no se hubiera calmado la ira de Diana, la diosa del carcaj."

Este texto de Ovidio, libro III de su Metamorfosis es muy interesante por la información que nos da acerca de algunos de los nombres de los cánidos que aparecen la historia.  Se trata de una lista bastante extensa (unos 35, aunque Ovidio dice que hay muchos más pero no da sus nombres) y su origen griego denota esa moda helena que siempre rodeó a la sociedad etrusca y romana y que durante el tiempo de Augusto dominó en Roma apoyada y amplificada por el emperador.

Veamos el listado que nos da el autor. Como nos podemos fijar sus nombres hacen referencia a cualidades físicas, habilidades, incluso a veces nos dice si son machos o hembras, cual es su procedencia o si realizaban alguna función además de la de la caza.

  • Melampo significa «patas negras» y que es de Gnosos.
  • Icnóbates, «rastreador» que es de raza espartana.
  • Pámfago, arcadio
  • Dorceo, arcadio
  • Oríbaso, arcadio
  • Nebrófono
  • Terón, «fiera»
  • Lélape
  • Ptérelas , «alado»
  • Agre
  • Hileo, «pastora»
  • Nape, concebida de un lobo
  • Peménide, una perra pastora
  • Harpía, otra perra a la que además la acompañan sus dos hijos (sus nombres no aparecen)
  • Ladón, de Sición
  • Drómade 
  • Cánaque 
  • Esti te 
  • Tigre 
  • Alce 
  • Leucón, blanco
  • Ásbolo, negro
  • Lacón, muy fuerte
  • Aelo, poderoso en la carrera
  • Too
  • Licisca, veloz 
  • Ciprio, hermano de Licisca
  • Hárpalo, con la frente negra y marcado por un lunar blanco en el centro.
  • Melaneo 
  • Lacne, nacida de padre icteo  y de madre laconia y hermana de Melaneo.
  • Labro
  • Argiodonte 
  • Hiláctor, «aullador», con fuerte ladrido.


Sin ninguna duda un interesante documento para conocer cuáles eran los nombres que daban griegos y romanos a sus perros.



Fuentes:
Ovidio, Metamorfosis, traducción para la ed. Gredos
Fotos: autora.


10 mar 2019

¿Cómo diferenciar un templo etrusco de uno griego?



¿Cuántas veces nos han dicho que el mundo etrusco y romano ha bebido de Grecia? o que Roma se lo debe todo a los griegos, que simplemente copiaban de aquellos y reproducían lo que ya estaba inventado por los helenos.  

¿Son ciertas estas afirmaciones?  Yo creo que no del todo.  Pienso que lo que hicieron los romanos fue tomar algunas técnicas ya experimentadas por los griegos (y no solo por ellos, otras tantas también probadas por egipcios, fenicios, púnicos y culturas próximo orientales) para innovar y darles un giro de tuerca.  

Nunca me cansaré de decirlo: los romanos eran gente muy práctica y si ya estaba inventado ¿para que inventarlo ellos?  Pero eso sí, mejorando los diseños hasta el punto de que actualmente aún utilizamos sus técnicas constructivas.

Vamos a comenzar por el principio, los antepasados de los romanos eran los etruscos y estos ya hacían sus pinitos en temas de innovación.  Ayer colgaba en twitter e instagram esta pregunta (si no me sigues aún no sé a qué esperas): 

¿En qué se diferencia un templo etrusco de uno griego?  Estamos acostumbrados a ver todo aquello que los hace iguales, pero puede que sea mucho más interesante ver lo que los aleja para darnos cuenta de que esa supuesta copia era simplemente inspiración.

Las diferencias son muchas, yo aquí únicamente voy a poner unas cuantas de tipo arquitectónico.  Quizás en un futuro prepare otra entrada sobre las diferencias artísticas.

Comenzamos....

¿Qué diferencia un templo etrusco de uno griego?

Una de las principales, es el podio que utilizan los etruscos y después los romanos.  Un podio alto , es decir la base sobre la que se levanta el templo.

Imagen relacionada

En Grecia este podio no existía y lo que encontramos en su lugar es un basamento bajo sobre el que se levanta una escalinata, un estilobato.  

Imagen relacionada

Esa es una segunda diferencia: mientras que en el templo griego la escalinata rodea todo el templo, en el etrusco solo habrá una frontal, axial con la puerta de la cella (cámara donde se albergaba la escultura del dios o dioses).

Los templos griegos tienen la cella divida en varias estancias: naos (cella en latín), opistodomus, a veces pronao y a veces también otra parte posterior llamada posticum.  

Imagen relacionada
Los templos etruscos nada más tenían una cella, 

Resultado de imagen de planta templo etrusco

La única excepción es el templo de Júpiter Óptimo Máximo Capitolino que tenía una por cada una de las tres deidades de la Tríada Capitolina.


Otra diferencia curiosa es que los templos griegos siempre se construyen en piedra, el mármol es el material favorito. Los etruscos debido a la dificultad de encontrar piedra en sus tierras utilizaban productos como la madera, el barro, las ramas... por este motivo sus templos son de terracota en lugar de piedra, por ejemplo, las columnas eran era de madera y utilizaban el ladrillo profusamente, aunque sobre él probablemente estucaban y pintaban para darle aspecto de piedra.

Otra diferencia más: el porche en el templo etrusco (próstilo) es mucho más profundo que en el griego.

Hay muchísimas diferencias más, pero estas son las básicas y que los romanos desarrollarán con posterioridad.  Otro día hablamos de las diferencias artísticas como la decoración del tímpano ;).

Si bien es fácil diferenciar el templo etrusco del griego os aviso que no es tan simple hacer lo mismo entre un templo etrusco y otro romano porque ambos terminan fusionándose.  

Fotos de Wikipedia y arkiplus

23 feb 2019

AEMJ estuvo en... los Premios Fundación Palarq

Hace un par de meses, en noviembre concretamente, fui invitada a asistir a la entrega de premios de la Fundación Palarq. Fue todo un honor que pensasen en Arqueología en mi Jardín para acompañarlos en este evento y, aunque no pude quedarme a la entrega del galardón, que era por la tarde, sí pude estar presente en la rueda de prensa privada que nos hicieron a los bloggeros en el Museo Arqueológico Nacional.



Fue una mañana muy interesante donde pude preguntar y aprender sobre el proyecto premiado y sobre el funcionamiento de la Fundación.

Construyendo Tartesos


puedes leer mucho más sobre este interesantísimo trabajo aquí y aquí.



Charlé tanto con los organizadores del premio, como con los premiados.  ¡¡Todo un lujo!!, cuando salí de aquella sala del MAN pude decir que el viaje de 400km de ida y otros tantos de vuelta,  en solo una jornada, valieron la pena.



No voy a contar nada aquí sobre los premiados, pero si sobre la Fundación Plarq, una gran iniciativa para incentivar los estudios en Arqueología y Paleontología en nuestro país. Algo de lo que anda tan falto desde siempre, pero que gracias a iniciativas como estas puede suponer un gran cambio en el ámbito de la búsqueda de ayudas.



Instituciones como esta son muy necesarias en un país como el nuestro, donde este tipo de proyectos científicos están tan denostados y donde tanta falta hace la inversión, que no olvidemos, no es solo para poner en valor el patrimonio, sino para producir empleo (ahora que tan de moda está en política este mantra) y sobre todo, para conocer mucho mejor el pasado de aquellos lugares donde se producen los estudios y de pueblos olvidados.  Una fórmula más de democratizar el conocimiento que surge de un momento de crisis (o mejor dicho, de inflexión) donde reinventarse es tan importante.

Si pinchas aquí puedes ver las subvenciones seleccionadas en el 2018 y la altísima calidad de las mismas, seguro que conoces alguno de los proyectos o a alguno de sus directores.

Si estás interesado en participar en su concurso puedes presentar tu proyecto en la próxima convocatoria, que será en 2020, porque son bianuales y el plazo de 2018 ya está cerrado.

Para cualquier duda puedes contactar con ellos aquí info@fundacionpalarq.com

Si te animas a conocer la Fundación, su trabajo o si piensas enviar tu proyecto, espero que tengas suerte y que si se te otorga la subvención gracias a esta información, me lo cuentes.






5 feb 2019

¿Murmilios o equites? El mosaico de gladiadores de el MAN.

Este precioso mosaico podéis verlo en el Museo Arqueológico Nacional en Madrid:


El mosaico está dividido en dos registros horizontales y la lectura debe comenzarse por el inferior para poder comprenderlo. No voy a describirlo aquí, puesto que no es el objetivo de esta entrada, puedes leer al respecto en la web de la Red Digital de Colecciones de Museos del Ministerio de Cultura y Deporte.

Lo que pretendo con esta entrada es realizar un comentario a la descripción que en esa web se encuentra. En ella los dos gladiadores son clasificados como murmillones, asunto sobre el que yo discrepo.

Dicha página dice: "Este mosaico es un ejemplo magnífico del arte musivario romano y de la importancia de los Juegos gladiatorios durante todo el Imperio. Se representan escenas de combate entre los gladiadores Simmachius y Maternus. En el registro inferior vemos sobre la arena del circo a dos gladiadores pertenecientes al grupo de los murmillones. En la parte superior, Maternus yace en el suelo abatido por el ganador Simmachius, llamado en la inscripción hombre afortunado."

El error puede que sea a causa del siguiente artículo de BLANCO FREJEIRO (1950): “Mosaicos romanos con escenas de circo y anfiteatro en el MAN, Arch. Español de Arqueología 23, nº 79, pp., que podéis descargar aquí mismo.  ¡¡Ojo!! Repito que tiene este error.

¿Porqué no creo que son murmillones? Este es el aspecto de un murmillio o myrmillio:

Fuente: https://www.flickr.com/photos/shankrad/

Como podemos apreciar, hay grandes diferencias entre las imágenes de los gladiadores del mosaico superior y este que perteneciente a una lápida funeraria de Aquilea.  

Fuente: https://antiquities.co.uk/

Un gladiador murmillo se distinguía sobre todo por una galea (casco) muy llamativo, con cresta y penacho decorándolo (ahora hablaré de él más abajo). Un escudo rectangular grande (muy parecido al que utilizaban en el ejército los romanos) y por luchar con gladius, la espada corta que da nombre a los gladiadores. Una greba en la pierna izquierda y una manica en el brazo que quedaba desprotegido del escudo, es decir, en la derecha. Luchaba con el torso desnudo, llevaba un balteus o cinturón ancho y un taparrabos llamado subligaculum.

Fuente: http://www.vroma.org

Retomemos el tema de la galea o casco, esta es muy interesante porque tenía forma de pez de ahí el nombre de murmillo o myrmillo. El bicho acuático del que recibe su denominación se cree que podría ser el de Pagellus mormyrus comúnmente conocido como pez herrera. Este es su aspecto:

Fuente: Wikipedia

Se han encontrado galeae de estos gladiadores en Pompeya y son así de hermosas:

Fuente: https://eaglesanddragonspublishing.com/

Por supuesto el casco iba decorado con un penacho, pero desconocemos si era de plumas o de crines o cualquier otro material porque al ser perecedero no se ha encontrado. Se cree que estos tan profusamente decorados no eran utilizados en la arena (no están abollados, por ejemplo, cosa que sí hubiese ocurrido de haberse utilizado en una pelea) sino que solo se utilizarían en el desfile (pompa) anterior al munus o espectáculo de lucha de gladiadores.

Estos hombres podían pelear emparejados contra un tracio, a veces contra un hoplomachus, o contra un reciario, que eran veces más raras.

Ahora retornemos a nuestro mosaico del MAN.


Lo he recortado para que no nos liemos demasiado.

Como podemos ver: sin casco con cresta y penacho, este es totalmente diferente y se decora con dos plumas, una a cada lado.  El escudo no es rectangular y grande sino redondo u ovalado pequeño y muy decorado con colores vistosos. No viste subligaculum, lucha con túnica hasta las rodillas y además ¡¡calzado!! esto es muy importante porque es el único tipo de gladiador que no pelea descalzo.  Y si nos fijamos está emparejado con uno de ¡su misma familia gladiatoria!, es decir, otro equitess. Todo ello nos cuenta que se trata de un gladiador que obviamente no es un murmillo.

¿Entonces de que tipo de gladiador se trata?  Yo opino que de un eques (equites en latín plural). Veamos algunas imágenes:

Fuente: Wikipedia

Parece que aquí tenemos un gladiador mucho más parecido al del mosaico, verdad: dos plumas en el casco, escudo circular, espada, túnica.... pero va montado a caballo, me diréis.

Cierto, pero es que a los romanos les gustaba representar a los equites luchando pie en tierra.  Muchos investigadores se han preguntado el motivo de este gusto y no se terminan de poner de acuerdo, aunque parece que podría ser porque si bien comenzaban a luchar sobre caballo pronto descabalgaban dando más espectáculo en una lucha a pie, quizás porque la lucha con espadas a caballo en algo complicada de apreciar o de llevar a cabo.

Veamos a otros equites en plena faena:

Fuente: Desconocida (Pinterest)
Procedencia:
Augusta Raurica (Basilea-Suiza)



Fuente:
Procedencia: Zliten



Por lo tanto, yo creo que está claro, que los dos gladiadores representados en el mosaico del MAN son dos equites, no dos murmillos ¿verdad?