14 jun 2012

Cleopatra y sus gemelos viven eternamente en las estrellas

Con esta entrada he querido hacer algo distinto.  Están muy bien las cadenas entre blogs para dar a conocernos unos a otros pero creo que eso ya aburre un poco a la gente, así que he pensado que podría estar bien, en lugar de unir blogs por méritos o por gustos, unirlos por conocimientos.  Y enseguida pensé en el blog de mi amigo Fernando "el gato cuántico" que nos habla del universo.  ¿Y que tenemos en común un blog de Historia y arqueología y un blog de ciencias del espacio?  Pues a una gran reina y a los hijos producto de un gran amor en la historia: Cleopatra y sus mellizos Cleopatra Selene y Alejandro Helios.

Gracias al cine, las novelas e incluso los comics, todos conocemos, aproximadamente, la historia de esta gran reina de Egipto, hija de Cleopatra V y Ptolomeo XII que nació  en el año 69aC y murió en el 30aC.  Un enorme áurea de leyenda envuelve a esta mujer que según Plutarco era inteligente, sabía idiomas, intervenía en discusiones diplomáticas, era erudita en ciencias y estaba rodeada de intelectuales.  Sabemos por grabados y dibujos contemporáneos que Cleopatra no tenía la excepcional belleza que el mito la ha atribuido, pero tenía una gran personalidad, arrebatadora diría yo, con la que sedujo a dos grandes de Roma:  Julio Cesar y Marco Antonio.



En esta entrada nos centraremos en los frutos de la relación Marco Antonio-Cleopatra, sus dos hijos gemelos. La historia de amor entre ambos comienza cuando Cleopatra fue llamada por Marco Antonio para pedir su apoyo en la guerra civil que se estaba desencadenando en Roma por la herencia de Cesar, de quien ella tenía un hijo de un anterior idilio: Cesarión. La reina navegó con todo lujo al encuentro del general Marco Antonio. Cleopatra no quería que Egipto entrara en la guerra y para ello iba a hacer lo que fuese necesario. Llegó al lugar del encuentro vestida de Afrodita, diosa del amor, envuelta en lujos suntuosos. Juntos pasaron cuatro días y ambos se enamoraron. Entonces Marco Antonio decidió quedarse en Egipto y no volver a Roma, pero sus fastuosas "vacaciones", junto a la reina, terminaron cuando tuvo que regresar a la capital del Imperio donde tuvo que casarse con Octavia, hermana de Augusto, para cumplir una promesa.


Lawrence Alma-Tadema - "Marco Antonio y Cleopatra"



Cleopatra, durante la ausencia de Marco Antonio dio a luz a dos pequeños: Cleopatra Selene II y Alejandro Helios, los hijos gemelos.  Tras su regreso, cuatro años más tarde, Marco Antonio y Cleopatra tuvieron otro hijo más, Ptolomeo Filadelfo.


Cleopatra Selene y Alejandro Helios

Una vez Octavio derrotó a Cleopatra y Marco Antonio, en la batalla de Actio (31 aC), y la pareja se quitó la vida, el emperador romano tomo prisioneros a los hijos de ambos para entrar de forma triunfal en Roma tras la victoria.  Los hermanos desfilarían por las calles de la ciudad con pesadas cadenas de oro.  Octavia, a petición de su hermano Augusto, y como viuda de Marco Antonio, fue la encargada de criar a los niños de la pareja, por suerte para ellos les tenía gran aprecio.


Reginald Arthur - "La muerte de Cleopatra"



Algo sabemos de lo que les ocurrió a esos niños:  A ella Augusto la  casó (26-20aC) con Juba II de Numidia, convirtiéndose así en reina de Numidia y aliada de Roma.  Pero los numidios no aceptaron la adopción de formas romanas y el matrimonio tuvo que huir.  Abandonaron su tierra y se establecieron en Mauritania donde Cesarea (antes Iol) se convertiría en su nueva capital. A penas tenemos más información sobre ellos.  Sabemos que orgullosa de sus orígenes egipcios, Cleopatra Selene, quiso mantener y continuar el legado ptoloemaico.

Sobre su hermano, Alejandro Helios, aún sabemos menos. La pista se pierde en el momento en que llegan a Roma, obligado por Octavio, junto a sus hermanos. Ningún documento nos habla de servicio militar, carrera política, escándalos, matrimonios, descendientes, que es lo normal si hubiese llegado a edad adulta. Esto podría ser debido a que muriese de enfermedad en Roma o que siguiese a su hermana a Mauritania. Otros autores hablan de que podría haber sido asesinado cuando aún era un niño.





Pero lejos de olvidarnos de madre e hijos, la ciencia los ha hecho eternos cuando el 10 de abril de 1880 se puso  el nombre de Cleopatra un asteroide y en 2011 a sus dos satélites los nombres de Alexhelios y Cleoselene, pero para saber más al respecto tendréis que seguir leyendo pinchando aquí.






13 jun 2012

El sarcófago "Receptio animae"

El sarcófago de la "Asunción" o "Ascensión" o "Receptio animae".  Está fechado hacia el año 330 o 340 y su nombre lo recibe por la imagen que aparece en el centro del frontal, se trata de la representación del alma  de la difunta, recogida por una mano celestial.  



El sarcófago pertenece a la tipología de friso continuo (para conocer más sobre tipologías de sarcófagos pincha aquí), tiene decoradas tres de sus caras: la frontal y las laterales.  Está realizado en mármol de la isla de Mármara (Turquía).  Para unos  autores es de indudable factura romana, más concretamente del mismo taller donde se realizó el Arco de Constantino.  Para otros es de factura local.  Lo cierto es que el sarcófago de "La Asunción" junto con el denominado "trilogía petrina", ambos en la cripta de  la Basílica de Santa Engracia en Zaragoza, son de gran importancia en el arte paleocristiano de la Península.  Fueron encontrados en la necrópolis paleocristiana sobre la que fue construida con posterioridad la iglesia de Santa Engracia.Sobre las figuras o debajo de ellas aparecen letreros que no tienen ninguna relacion con la imagen a la que hacen referencia, esto podría ocurrir porque el cantero no entiende lo que escribe, o no reconoce la imagen o porque son añadidos posteriores.



La imagen central, podría representar a la difunta, en la parte superior aparecen los nombres "PETRUS, FLORIA y PAULUS".  Otros autores han querido ver en la representación la Asunción de la Virgen. A la protagonista de la imagen Dios la coge de la mano, por ello la mano surge de la nada en la parte superior, probablemente queriendo significar que el alma de la difunta es acogida por Dios.



A cada lado aparecen otros temas, típicos de la iconografía cristiana y que aparecen en muchos otros sarcófagos de la época: Jesús curando a la hemorroísa, aunque también se ha dicho que es la cananea que obtiene la gracia para su hija endemoniada.  A sus pies se lee "MARTA", que nada tiene que ver con la imagen.



La oración de los santos u oración de los Apóstoles, sobre sus cabezas el letrero "ZO  ARON INCRETIU".



Le sigue la curación del ciego y el milagro del vino de las bodas de Caná, con el letrero "ZUSTUS, FACCEUS y MUSES". 



En cada una de las esquinas Atlantes o Telamones.




En las paredes laterales escenas del Antiguo Testamento: Adán y Eva, con el árbol del Paraíso y probablemente Dios presidiendo la escena desde un lateral.



Al otro lado la que ha sido interpretada como condena de Adán y Eva, cuando Dios les entrega los símbolos del trabajo: un manojo de espigas  y un cordero. 




[Nota: las fotos no son mías, mi amigo y fotógrafo Jose Miguel Felipe me las ha cedido para realizar la entrada.  Para ver todas sus fotos pincha aquí  ¡¡Gracias!!]






11 jun 2012

Al Kerak y "el reino de los cielos"




Ayer pusieron en tve1 la película de Ridley Scott "El reino de los cielos" y me trajo buenos recuerdos la imagen del castillo de Kerak, muy cambiado en la película, como era de esperar.  Aquí cuelgo la parte de la banda sonora que suena mientras ocurre la batalla de Kerak en el film, es el momento en que los caballeros de Bailán de Ibelín se enfrentan a la vanguardia del ejército musulmán para dar tiempo a que los cristianos se refugien en el castillo y así ambiento un poco esta entrada.



Efectivamente, como dice la película, Al Kerak fue un castillo cruzado denominado Le Perre-du-desert por los europeos.  Construido sobre la cresta de una montaña a 930 m de altitud, desde ella se puede llegar a ver el Mar Muerto.  



Su construcción se inició en 1140.  Servía para controlar los beduinos y estaba en la ruta que unía Damasco con Egipto y con La Meca, el llamado Camino del Rey, así que su situación económica, por el cobro de peajes, y estratégica, era de gran importancia.




En 1176, Reinaldo de Chatillon (uno de los malos de la peli) toma posesión del castillo y desde él intenta atacar La Meca.  En 1183 el castillo es sitiado por Al-Nāsir Salāh ad-Dīn Yūsuf ibn Ayyūb (Saladino) como contraofensiva a los reiterados ataques de Reinaldo a los musulmanes.



Saladino colocó nueve catapultas tras las murallas de la ciudad para bombardearlas.  Detrás, atrincherada la población de Kerak aguardaba.  Mientras, en el interior de la torre se estaba celebrando la boda real entre Hunfredo IV de Torón, hijastro de Reinaldo con Isabel de Jerusalén.  Saladino dio orden de no disparar sobre el edificio mientras se realizaba la ceremonia, pero sin dejar de atacar el castillo.  El momento fue aprovechado por varios mensajeros para escapar de la fortaleza y llegar con un SOS a Balduino IV de Jerusalén.  El castillo fue liberado gracias a la llegada de Balduino.




En 1190, en otro intento por tomar la ciudad, por fin, el castillo se rindió a Saladino que lo asedió hasta que el hambre consiguió lo que no habían conseguido las catapultas.



El castillo es un ejemplo de arquitectura de los Cruzados y mezcla en sus paredes los etilos europeo, bizantino y árabe.  Tiene poca luz y de unas habitaciones a otras se llega por pasillos abovedados, arcos y puertas pesadas.  Kerak formaba parte de un rosario de castillos que por la noche encendían una luz para mostrar, a modo de señal, que Jerusalén estaba a salvo.



El castillo hoy en día se encuentra casi en ruinas, pero sigue destacando la gran construcción del lado norte, con arcos en dos pisos y que fue utilizado como establo y residencia además de refugio cuando comenzaban los ataques con máquinas de guerra.


10 jun 2012

Desmitificando y honrando a Heinrich Schliemann

Este año mi madre me obsequió, en el día del libro, con Ítaca, el Peloponeso, Troya de Heinrich Schliemann. Un libro fascinante que acabo de terminar de leer y que me da le excusa perfecta para presentaros varios libros sobre este estudioso de la Iliada y Odisea y descubridor de Troya y de paso defender su memoria de historiador y filólogo.

Heinrich Schliemann nació en Neubuckow (Alemania) el 6 de enero de 1822 y falleció en Nápoles (Italia) el 16 de diciembre de 1890 por un ataque al corazón, solo, en la calle, días después se supo quien era y entonces fue honrado como merecía.  Era hijo de un pastor evangélico que fue quien despertó en él su pasión por Homero.  Su madre, ama de casa, murió cuando Heinrich aún era niño.

La pasión de Schliemann por la Iliada y la Odisea comenzó cuando en la Navidad de 1829  su padre le regaló la Weltgeschichte für Kinder (Historia universal para niños) de Georg Ludwig Jerrer donde estaba explicado el "mito" de la guerra de Troya.  El relato estaba acompañado de un grabado que representaba a Eneas con su padre Anquises y su hijo Ascanio saliendo por la puerta Escea cuando abandonaban Troya durante el incendio de la ciudad.  Heinrich tenía siete años y en ese momento comenzó su vocación por desvelar el fundamento histórico del "mito" troyano.

Debido a su gran capacidad de trabajo y por, por qué no decirlo, grandes dosis de suerte, la fortuna económica de Schliemann creció durante sus años jóvenes lo que le permitió viajar alrededor del mundo y dedicarse a estudiar, ávido, gran cantidad de idiomas.  Dice él mismo:

"Así pues me entregué al principio al estudio del inglés con un celo inaudito.  La necesidad me indicó entonces un método que facilita enormemente el estudio de las lenguas.  Consistía en leer mucho en voz alta, no traducir jamás, aprender todos los días una lección, escribir siempre composiciones sobre temas que nos interesan, corregirlas uno mismo bajo la mirada de un maestro, aprenderlas de memoria y recitar palabra por palabra en la lección del día siguiente lo corregido el día anterior [...].  Alcancé en seis meses a conocer a fondo la lengua inglesa.  Apliqué entonces el mismo método al estudio del francés, del que llegué a dominar de igual modo las dificultades en otros seis meses [...], el estudio del holandés, del español, del italiano y del portugués me parecieron más fáciles y no tuve necesidad de dedicarles más de seis semanas a cada una de esas lenguas para hablarlas y escribirlas de manera corriente."

"Aunque deseaba aprender griego, no osé comenzar su estudio antes de  haber alcanzado una cierta fortuna, porque tenía temor de que esa lengua me gustara demasiado y me desviara de mis asuntos comerciales."  

"No empleé más de seis semanas en dominar las dificultades del griego moderno, y me entregué luego al griego antiguo, del que aprendí en tres meses lo suficiente como para comprender a algunos autores antiguos y, sobre todo a Homero, que leí y releí con el más vivo entusiasmo."

Lo que no sabía Schliemann es que él mismo iba a ser protagonista de un mito, como arqueólogo. y es que es por todos conocido, que Heincrich Schliemann leyendo la obra de Homero y tomándola al pie de la letra descubrió la ubicación de las ruinas de Troya.  Pero es eso, un mito y no ocurrió de esa manera.  

Este libro (Ítaca, el Peloponeso, Troya) así nos lo ilustra, y es que el propio Schlieman nos cuenta cómo llegó al descubrimiento de Troya.  Leemos cómo se debe al trabajo concienzudo, metódico y pormenorizado de una amplia bibliografía al respecto, tanto de autores e historiadores de su tiempo como de los clásicos.  Schiliemann no solo conocía al dedillo la obra de Homero, también a los autores clásicos como Plinio, Heródoto, Estrabón, Plutarco, Filóstrato, por decir unos cuantos. Que utiliza para poder desentrañar el misterio. Ítaca, el Peloponeso, Troya. Investigaciones arqueológicas, pese al título que tiene, no es un libro sobre arqueología, sino más bien un diario de viajes de un investigador donde iba poniendo por escrito toda su investigación arqueológica, histórica, literaria y filológica durante sus prospecciones arqueológicas en sus visitas por el Mediterráneo griego.  El mérito al descubrir las ruinas de Troya, así como de otros lugares descritos en las obras de Homero, es por tanto mucho mayor y leyendo el libro uno se da cuenta de que el trabajo de investigación que este hombre hizo fue mucho más honorable de lo que la historia de la arqueología nos ha contado.  Eso si, nunca hay que olvidar, y esto es muy importante,  contextualizar al arqueólogo e investigador dentro del periodo científico que le tocó vivir.


SCHLIEMANN, H. Ítaca, el Peloponeso, Troya.  Investigaciones arqueológicas.  Ed Akal.  2012.


Recomiendo, como complemento, otro libro, y que leí ya hace un par de años y que también me encantó.  Se trata de su Autobiografía, es la biografía del investigador, escrita a partir de notas de su puño y letra recopiladas por su mujer Sophia y su amigo Adolf BrCickner, compañeros ambos en las aventuras del investigador, y que se publicó por primera vez en 1892, unos años después de su muerte.



SCHLIEMANN, H. Autobiografía.  Traducción del alemán por Miguel Chamorro González.  Ed.Almuzara, 2010.

9 jun 2012

Los cuatro estilos de la pintura romana

Fue August Mau quien en 1882 se encargó de hacer una organización cronológica de la pintura romana parietal basándose en lo escrito por Vitruvio (De Architectura VII,5,1-4) y utilizando para documentar su trabajo las pinturas encontradas en la ciudad de Pompeya.

El primer estilo, denominado "Estilo de Incrustación" Mau lo sitúa entre 150-90 aC.  Se caracteriza por la imitación de los bloques de mármol coloreado de los templos.   El estuco es modelado y pintado para imitar el mármol.  Además aparecen otros motivos decorativos como pedimentos, capiteles y arcos.  




El segundo estilo, el "Estilo arquitectónico".  90-25aC (Mau).  Aproximadamente coincide con la fundación de Pompeya.  El primer estilo se reelabora, se enfatiza el realismo arquitectónico pero sin los moldes de estuco del primero.  Las columnas, cornisas, puertas, son pintadas con mucho realismo y en perspectiva.  Aparecen escenas con profundidad entre columnas, creando una mezcla de realidad e ilusión.





El tercer estilo o "Estilo ornamentado" según Mau 25aC-40dC.  Se desarrolla a partir del segundo estilo  hasta el periodo augusteo.  Ya no hay perspectiva así que los muros se convierten en superficies planas donde se pintan detalles arquitectónicos poco realistas.  Las paredes se dividen en paneles mediante columnas adosadas y refinadas pero poco realistas componiendo una especie de santuario entorno a una escena central, muchas de ellas reflejando temas mitológicos.





El cuarto estilo o "Estilo intrincado", a partir del 40dC.  Este en realidad no está nombrado por Vitruvio pero Mau lo añade a su clasificación.  Se trata de la mezcla del segundo estilo y tercer estilo.  Los detalles arquitectónicos no son tan sólidos como en el segundo ni tan evanescentes como en el Tercero.  Las escenas se pintan en paneles situados dentro de un gran marco arquitectónico.  Los motivos ornamentales son guirnaldas y figuras grotescas, mucho más elaboradas que las precedentes y aumenta el numero de figuras decorativas flotando en los paneles o colgado de los elementos arquitectónicos